Crece el miedo a fracasar entre los costarricenses que quieren emprender
¿Piensa emprender durante este cierre de año? El miedo a fracasar continúa siendo una de las principales barreras para quienes consideran iniciar un negocio en Costa Rica.
De acuerdo con el Informe Nacional de Emprendimiento 2025, un 44% de los costarricenses que identifican oportunidades para emprender no se anima a iniciar un negocio por temor al fracaso. Esta cifra aumentó considerablemente respecto al año anterior, cuando se ubicaba en 36%.

Menos costarricenses planean iniciar un negocio
El informe también revela una disminución en la intención de emprender. Actualmente, solo 22% de los costarricenses afirma tener planes de iniciar un negocio durante los próximos tres años.
La cifra representa una caída importante frente al 45% registrado en el informe de 2024.
Esto ocurre pese a que 66% de la población considera que cuenta con los conocimientos y habilidades necesarios para poner en marcha un negocio.
¿Por qué deciden emprender los costarricenses?
Entre los emprendimientos que se encuentran en etapas tempranas, el estudio identifica diferentes razones que motivan a las personas a iniciar un negocio.
Entre las principales motivaciones se encuentran:
- La escasez de empleo.
- Generar un impacto positivo en la sociedad.
- Obtener mayores ingresos o generar riqueza.
- Continuar con una tradición familiar.
Estas motivaciones muestran que, para una parte de la población, el emprendimiento no necesariamente surge como una elección, sino también como una alternativa ante las limitaciones del mercado laboral.

Costa Rica mantiene una baja intención de emprender
El informe también compara la situación costarricense con otros países. En Argentina, por ejemplo, el porcentaje de personas con intención de emprender alcanza hasta un 62% de la población.
Costa Rica se ubica en una posición similar a economías como México, Perú y Puerto Rico, aunque mantiene una diferencia importante respecto a los niveles registrados en algunos de estos países.
Los resultados evidencian que, aunque existe confianza en las capacidades para emprender, el miedo al fracaso y la disminución en la intención de iniciar negocios continúan siendo desafíos para el ecosistema emprendedor costarricense.


