Jue. Ene 22nd, 2026

Ante la escasez de empleos formales en el país, muchas personas han optado por el emprendimiento como una alternativa para generar ingresos. No obstante, durante el 2025, aunque aumentó el número de microempresas, la gran mayoría de los puestos de trabajo creados se mantuvieron en la informalidad, según revela la más reciente Encuesta Nacional de Microempresas de los Hogares, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

De acuerdo con los datos del estudio, el 97% de los empleos generados por las microempresas corresponde a trabajo informal, lo que evidencia que el crecimiento del emprendimiento no se ha traducido en mejores condiciones laborales ni en garantías sociales para quienes dependen de esta actividad.

El informe detalla además que, para el 2025, el 81,5% de las microempresas de los hogares no cuenta con registros contables formales, mientras que el 98,2% no está inscrito en el Registro Nacional con cédula jurídica. A esto se suma que el 99,6% no tiene un salario fijo asignado para el propio trabajador independiente, ya sea que labore por cuenta propia o como empleador.

Otro dato que refleja la vulnerabilidad del sector es que uno de cada tres emprendedores teme que sus ventas no crezcan durante este año, lo que incrementa la incertidumbre económica para miles de familias que dependen de estos negocios.

Expertos señalan que una parte significativa de los emprendimientos surge como una respuesta a la falta de empleo formal, más que como un proyecto orientado a la expansión empresarial. En muchos casos, se trata de negocios unipersonales o familiares, que operan con márgenes de ganancia reducidos y limitadas posibilidades de crecimiento.

Las cifras del INEC ponen en evidencia el desafío que enfrenta el país para transformar el aumento del emprendimiento en empleo formal y sostenible, con acceso a derechos laborales y mayor estabilidad económica.