El Deportivo Saprissa afronta un partido clave ante Sporting FC, no solo por la necesidad urgente de sumar puntos, sino porque el compromiso podría marcar un antes y un después en el futuro del técnico Vladimir Quesada, cuyo puesto comienza a tambalearse ante los resultados recientes.
El conjunto morado llega presionado, con un arranque de torneo lejos de las expectativas y con una afición cada vez más crítica del funcionamiento del equipo. La falta de regularidad, sumada a un bajo rendimiento en momentos clave, ha encendido las alarmas en Tibás.
Un nuevo tropiezo podría profundizar la crisis deportiva y aumentar la presión sobre la dirigencia, que ya analiza el panorama con cautela. Aunque Quesada ha defendido su proyecto y el proceso, el margen de error se reduce jornada tras jornada.
Ante Sporting, Saprissa no solo se juega tres puntos: se juega la estabilidad del camerino, la confianza del entorno y, posiblemente, la continuidad de su entrenador. Una victoria podría traer oxígeno; una derrota o empate, en cambio, podría acelerar decisiones importantes en el banquillo morado.


