La Ruta 27, que conecta San José con Caldera, se ha convertido en escenario de trágicos accidentes de tránsito, situación que estaría relacionada con múltiples deficiencias en infraestructura de seguridad vial, según un informe del Laboratorio de Materiales y Modelos Estructurales (Lanamme).
El análisis señala que los primeros 17 kilómetros de la carretera concentran importantes fallas, lo que incrementa de forma significativa el riesgo para las personas conductoras.
Más de 700 sistemas de contención en mal estado
De acuerdo con la evaluación anual 2024–2025, actualmente existen 716 sistemas de contención de accidentes en mal estado en la fase inicial de la ruta.
Estos elementos como barreras de protección son clave para reducir la gravedad de los impactos, por lo que su deterioro eleva la posibilidad de consecuencias fatales en caso de colisiones o salidas de vía.
Las zonas donde se detectan más incidentes asociados a estas condiciones son:
- El Coyol
- Turrúcares
- Atenas
- Escobal

Principales deficiencias detectadas
El estudio técnico identificó tres problemas relevantes en materia de seguridad vial:
- Insuficiencia de espaldones
- Deterioro de la marcación horizontal (líneas sobre la carretera)
- Señalización inconsistente
Aunque la señalización vertical (rótulos y señales de tránsito) se mantiene en términos generales en buen estado, la demarcación horizontal presenta marcadas deficiencias, lo que reduce la visibilidad y orientación de los conductores, especialmente en condiciones de lluvia o poca luz.

Recomendaciones para quienes transitan por la Ruta 27
Ante este panorama, los expertos hacen un llamado a extremar precauciones al circular por esta vía:
- No exceder los límites de velocidad
- Evitar distracciones al volante, como el uso de dispositivos móviles
- Mantener mayor atención en zonas con curvas y cambios de pendiente
Estas medidas pueden ayudar a disminuir el riesgo mientras se atienden las condiciones de infraestructura señaladas.


