El regreso a clases en 2026 estará acompañado de importantes desafíos para cientos de comunidades educativas del país. Según datos del Ministerio de Educación Pública (MEP), actualmente se mantienen 872 órdenes sanitarias activas en centros educativos, situación que evidencia problemas de infraestructura que podrían afectar el desarrollo normal de las lecciones.
De acuerdo con el balance oficial, 101 de estas órdenes están en condición roja, lo que implica atención urgente. Además, 622 se clasifican en condición amarilla, representando un riesgo intermedio, mientras que 149 se encuentran en condición verde, con ajustes que la administración puede manejar. Estas cifras reflejan que una parte significativa de la población estudiantil podría no contar con instalaciones adecuadas al iniciar el curso lectivo.

Ante este panorama, el MEP informó que 45 centros educativos se encuentran actualmente en proceso de construcción y otros 13 iniciarán obras durante el primer semestre del año, como parte de los esfuerzos para mejorar la infraestructura. Sin embargo, especialistas advierten que estas acciones deben acelerarse para evitar que los problemas se prolonguen.
El Centro de Investigación y Docencia en Educación de la Universidad Nacional señaló que el país enfrenta un rezago educativo que no debe extenderse más. Según los expertos, estas condiciones inciden directamente en la calidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje, por lo que se requieren decisiones de política pública con visión de largo plazo.
La universidad también calificó como persistentes las debilidades en áreas como la infraestructura educativa, las tensiones en la convivencia escolar y las condiciones laborales del personal docente, factores que influyen de manera directa en el entorno educativo y en el rendimiento del estudiantado.


