El clásico nacional entre Liga Deportiva Alajuelense y Deportivo Saprissa terminó con el marcador como anécdota y el VAR como protagonista absoluto.
La polémica arrancó con el penal sancionado a favor del Saprissa tras revisión en el monitor. El árbitro recibió el llamado del VAR, revisó la acción y decretó la falta dentro del área, decisión que terminó influyendo directamente en el resultado.
Minutos antes, la expulsión de Aarón Salazar había condicionado el desarrollo del compromiso, dejando a su equipo en inferioridad numérica en un momento determinante.
Sin embargo, el punto máximo de tensión llegó en el cierre del partido. En tiempo de reposición, Alajuelense reclamó un penal dentro del área rival. La jugada generó reclamos inmediatos, pero el VAR no llamó al árbitro a revisar la acción, lo que encendió aún más el ambiente.
Desde el entorno rojinegro cuestionan la consistencia en los criterios: ¿por qué una acción sí fue revisada y otra no? La discusión volvió a instalar el debate sobre el uso del videoarbitraje en instancias decisivas.
El clásico terminó, pero la polémica apenas comienza.



