La Selección de México enfrenta un momento de gran preocupación física a menos de cuatro meses de la Copa Mundial de la FIFA 2026. El cuerpo técnico del equipo, liderado por Javier “Vasco” Aguirre, lucha por recuperar a varias piezas clave mientras las bajas por lesión se acumulan y el tiempo para la preparación se reduce drásticamente.
🩹 Ocho lesionados y dudas en la lista mundialista
México atraviesa una auténtica “epidemia” de lesiones entre sus futbolistas, con al menos ocho jugadores importantes fuera de acción, muchos de ellos piezas habituales en el esquema ofensivo y defensivo del equipo nacional.
Uno de los casos más destacados es Edson Álvarez, capitán del Tri y uno de los referentes del medio campo, quien comenzó su rehabilitación tras una operación del tobillo izquierdo. A poco menos de cuatro meses del inicio del Mundial, Álvarez ya camina con apoyo de muletas en su proceso hacia la recuperación, aunque su retorno está estimado entre cuatro y ocho semanas.
Además, el joven mediocampista Gilberto Mora —considerado una de las grandes promesas sincronizadas con la selección— lucha contra una pubalgia persistente que ha mantenido su participación en duda. Su recuperación es un misterio médico debido a lo impredecible de esa lesión, y se evalúa si será necesaria una cirugía que podría poner en riesgo su presencia en el Mundial.
🦵 Más bajas sensibles y nuevas dudas
Los problemas físicos no terminan ahí. Jugadores como Alexis Vega han lidiado con lesiones de rodilla que lo mantuvieron al margen en los últimos meses, aunque reportes recientes señalan una posible mejoría con vistas a su regreso.
A estas preocupaciones se suman informes sobre otros lesionados en el fútbol mexicano, como Mateo Chávez, quien recientemente sufrió una lesión en el hombro que complica aún más la disponibilidad del cuerpo técnico para armar su mejor once preparado.
🧠 Un calendario que apremia
Con el debut programado del Tri en el Mundial 2026 para el 11 de junio ante Sudáfrica, el tiempo no está a favor de México. Aguirre ha sido claro al afirmar que “la selección no es lugar para rehabilitar” y que solo convocará a jugadores “en condiciones competitivas”.
Este panorama obliga al estratega y a su cuerpo médico a tomar decisiones complejas: evaluar el riesgo de forzar recuperaciones rápidas, considerar alternativas en la plantilla e incluso pensar en jugadores jóvenes o menos experimentados si las lesiones persisten.
📉 La presión aumenta
Más allá de las cifras de lesionados, el impacto deportivo se siente en los sistemas tácticos y en el rendimiento posible del equipo en su preparación para enfrentar a rivales de talla mundial. La incertidumbre sobre la disponibilidad de figuras clave genera tensión en el entorno del Tri, y cada día que pasa sin recuperación complica aún más el panorama hacia la cita mundialista.



