El impacto en los servicios de recolección de residuos sólidos ya comienza a sentirse en distintos gobiernos locales del país, evidenciando una problemática creciente en la gestión municipal.
En el caso de la Municipalidad de San Pablo, los vecinos se encuentran sin el servicio de recolección de residuos no valorizables desde el pasado 28 de febrero, debido a que no se colocó a tiempo una licitación que permitiera adjudicar el servicio a una nueva empresa.
La situación se agrava porque la empresa Eco Resolva, encargada previamente de la recolección, había advertido con seis meses de antelación que dejaría de operar una vez vencido su contrato. Sin embargo, al cierre de edición, en el sistema SICOP no se registraba ningún cartel publicado para sustituir el servicio.
Este escenario refleja un reto mayor que enfrentan las municipalidades a nivel nacional en la gestión de residuos. De acuerdo con datos del Ministerio de Salud, varios rellenos sanitarios enfrentan presiones críticas: La Uruca proyecta cierre en 2026, Aserrí en setiembre del mismo año, y el relleno Los Mangos en Alajuela opera bajo alta presión.
Ante la suspensión del servicio en San Pablo, las autoridades municipales asumieron compromisos tras consultas periodísticas, mientras la problemática continúa generando preocupación entre los habitantes.
Se dará seguimiento a este tema en los próximos días.















