El fútbol costarricense vuelve a estar en el ojo del huracán. El Comité de Ética de la Federación Costarricense de Fútbol investiga a Carlos Solano, presidente de Aserrí FC, y al exjerarca de Santa Ana FC, Manuel Solís, por tres préstamos realizados entre 2021 y 2022.
La denuncia fue presentada en 2023, pero no fue hasta marzo de 2026 que se trasladaron cargos, encendiendo las alarmas en un momento clave: a las puertas de un nuevo proceso electoral en la Federación.
Solano brindo declaraciones al medio Teletica.com y no se guardó nada. El dirigente calificó el caso como “político”, asegurando que este tipo de préstamos son “práctica normal” entre directivos. Solís, por su parte, admitió haber recibido dinero por necesidad económica del club, pero negó cualquier irregularidad o influencia en resultados.
En total, los movimientos superan los ₡11 millones entre colones y dólares, y ahora están bajo la lupa por posible conflicto de interés según el Código de Ética.
Mientras la investigación avanza, la polémica crece: ¿ayuda entre dirigentes… o una línea peligrosa que compromete la integridad del fútbol?















