Tránsito refuerza decomisos de bicimotos mientras Gobierno afina reglamento para regularlas

Las autoridades recordaron a sus oficiales que deben sancionar y, cuando corresponda, decomisar bicimotos que circulen sin cumplir los requisitos legales. Mientras tanto, el Gobierno trabaja en una normativa que busca aclarar las reglas para este tipo de vehículos.
La regulación de las bicimotos vuelve a tomar relevancia en Costa Rica luego de que la Policía de Tránsito recordara a todos sus oficiales que deben aplicar sanciones y proceder con el decomiso de estos vehículos cuando incumplan la normativa vigente.
La directriz también alcanza a las motocicletas equipadas con pedales, un tipo de vehículo cuya clasificación ha generado dudas entre conductores y autoridades durante los últimos años.
Según explicó la Policía de Tránsito, si un vehículo puede desplazarse utilizando únicamente el motor y sin necesidad de pedalear de forma constante, deja de ser considerado una bicicleta y pasa a clasificarse como una bicimoto o motocicleta.
En esos casos, el propietario debe cumplir con los mismos requisitos exigidos para circular legalmente en carretera, entre ellos matrícula, marchamo, licencia de conducir e inspección técnica vehicular.
Gobierno trabaja en reglamento específico
Paralelamente, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) continúa afinando el reglamento que busca regular de manera más clara este tipo de vehículos.
La viceministra de Transportes, Sofía Fallas Barquero, indicó que la propuesta atraviesa una etapa de revisión y ajustes antes de ser sometida a consulta pública.
“Esperamos pronto definir los pasos necesarios para sacar el reglamento. En eso trabajamos conjuntamente con el Consejo de Seguridad Vial”, señaló la jerarca.
La iniciativa es desarrollada por el Consejo de Seguridad Vial (Cosevi) desde 2023 y pretende eliminar las dudas existentes sobre las obligaciones que deben cumplir los propietarios de bicimotos y bicicletas con motor.
¿Cuál es la diferencia?
De acuerdo con el criterio jurídico del Cosevi, una bicimoto es un vehículo de dos ruedas con un motor de menos de 50 centímetros cúbicos o una potencia inferior a 5 kilovatios en modelos eléctricos.
Sin embargo, la principal diferencia no radica únicamente en la potencia del motor.
Las autoridades explican que cuando el vehículo puede avanzar utilizando únicamente la aceleración del motor, sin requerir esfuerzo físico constante del conductor, deja de ser una bicicleta y pasa a estar sujeto a las obligaciones de una motocicleta.
Por el contrario, las bicicletas asistidas eléctricamente continúan siendo consideradas bicicletas siempre que mantengan pedales funcionales y dependan de la tracción humana para desplazarse.

Aumentan controles y decomisos
La aclaración cobra importancia debido al incremento de operativos realizados por la Policía de Tránsito en distintas regiones del país.
Las autoridades han insistido en que muchos conductores desconocen que las bicimotos deben cumplir con requisitos similares a los de una motocicleta convencional.
Por esa razón, quienes circulen sin licencia, placa, marchamo o revisión técnica podrían enfrentar multas e incluso el decomiso del vehículo.
Preocupan accidentes y condiciones de seguridad
La regulación también responde a preocupaciones relacionadas con la seguridad vial.
La Cruz Roja Costarricense reportó durante el último año un aumento en los accidentes asociados a bicimotos, especialmente en zonas como Pococí, Guanacaste, Puntarenas y la Región Norte.
Por su parte, la Policía de Tránsito ha advertido que una cantidad importante de fallecimientos en carretera involucran conductores de este tipo de vehículos.
Durante inspecciones recientes también se detectaron fugas de combustible, problemas eléctricos, modificaciones artesanales y niveles de ruido que superan los límites permitidos por la normativa nacional.

También existen observaciones ambientales
El Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) ha planteado preocupaciones sobre el impacto ambiental de algunos modelos, especialmente aquellos equipados con motores de dos tiempos.
La institución considera que la falta de controles sobre la fabricación y adaptación de estos sistemas podría aumentar las emisiones contaminantes.
Asimismo, expertos han advertido que muchas bicicletas convencionales no fueron diseñadas para soportar velocidades superiores a las previstas por sus fabricantes, lo que podría incrementar el riesgo de accidentes.
Consulta pública será el siguiente paso
Mientras continúan los operativos de fiscalización en carretera, el MOPT y el Cosevi trabajan en la versión final del reglamento.
Una vez concluido el proceso de revisión técnica, la propuesta será sometida a consulta pública antes de su eventual entrada en vigencia.
Las autoridades esperan que la normativa permita aclarar definitivamente cuáles vehículos son considerados bicimotos y qué requisitos deben cumplir para circular legalmente en Costa Rica.




