Más de 6.000 estudiantes vuelven a centros educativos
El MEP reportó 3.856 casos menos de exclusión educativa a medio período
La exclusión educativa en Costa Rica cayó un 29 % a medio período de 2026. Además, más de 6.000 personas regresaron a las aulas. Según el Ministerio de Educación Pública (MEP), los casos pasaron de 13.518 en 2025 a 9.662 en 2026. Esto representa una disminución de 3.856 casos.
La reducción se observó en todas las ofertas educativas analizadas. En preescolar, la tasa bajó del 0,15 % al 0,11 %, mientras que en primaria pasó del 0,11 % al 0,10 %. Por su parte, la secundaria académica registró una caída del 0,70 % al 0,62 %. En educación técnica, la tasa descendió del 0,60 % al 0,48 %, y en educación especial, del 1,06 % al 0,66 %.
Durante 2026, el MEP contabilizó 6.181 reincorporaciones al sistema educativo. El ministro de Educación Pública, José Leonardo Sánchez Hernández, destacó la importancia de prevenir el abandono escolar. También señaló la necesidad de facilitar el regreso de quienes interrumpieron sus estudios.
De las personas que retomaron sus estudios este año, 4.624 corresponden a la Educación para Personas Jóvenes y Adultas (EPJA). Esta cifra representa cerca de tres cuartas partes del total. La modalidad ofrece oportunidades a quienes desean completar su formación después de haber dejado las aulas.
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Pese a la mejora, la EPJA mantiene el mayor desafío en materia de permanencia. Los casos de exclusión bajaron de 10.843 en 2025 a 7.439 en 2026, para una reducción de 3.404. La tasa también descendió, del 14,42 % al 10,28 %. El MEP busca mantener esta tendencia y reducir el indicador por debajo del 10 %.
Sánchez señaló que el trabajo debe avanzar en dos vías: acompañar a quienes enfrentan dificultades para continuar estudiando y localizar a quienes desean reincorporarse. Para el jerarca, cada estudiante que permanece en el sistema y cada persona que regresa representan una oportunidad para fortalecer la educación.
El MEP continuará utilizando los datos para identificar los centros educativos y las modalidades con mayores dificultades de permanencia. Así podrá orientar mejor las acciones de acompañamiento. Aunque las cifras muestran una mejora general, la continuidad educativa sigue siendo un reto, especialmente en la educación para personas jóvenes y adultas.







