Fallas en máquinas levantan sospechas en la votación
Una descoordinación en la programación de los escáneres obligó a resguardar papeletas en bolsas especiales
Una falla en los equipos de votación alteró este martes la jornada electoral en el condado de Westchester, Nueva York. Varias máquinas instaladas en distintos centros no lograban leer ni aceptar las papeletas de los ciudadanos. El problema generó confusión entre los votantes y desató una polémica política en Estados Unidos. El país celebra las elecciones de mitad de mandato, en las que está en juego el control del Congreso durante los últimos dos años de la presidencia de Donald Trump.
La situación comenzó con la apertura de las urnas, a las 6:00 a. m., hora local. Ante el inconveniente, los funcionarios electorales pidieron a los ciudadanos que continuaran marcando sus papeletas de papel y las entregaran al personal de cada centro. Los trabajadores colocaron los documentos en bolsas naranjas especiales, bajo custodia y supervisión bipartidista, para garantizar su conservación y posterior contabilización. Además, las autoridades solicitaron a los votantes que permanecieran en las filas y completaran el proceso.
Aunque inicialmente surgió la posibilidad de que el grosor del papel causara el problema, la Junta Electoral del Estado de Nueva York ofreció posteriormente una explicación más precisa. La falla se originó por una actualización en la programación electoral, que ocurrió después de que los equipos pasaran por su preparación y pruebas iniciales. El cambio respondía a una modificación en una contienda municipal. Los técnicos actualizaron las máquinas utilizadas durante la votación anticipada en esa localidad, pero otros equipos del condado conservaron la programación anterior.
En otras palabras, las papeletas de la jornada electoral no coincidían con la programación de varios escáneres, por lo que estos no podían reconocerlas. Las autoridades estatales descartaron un problema con las características físicas del papel y aclararon que los equipos rechazaban los documentos que no podían identificar, en lugar de contabilizarlos de forma equivocada. Para resolver la situación, los funcionarios trabajaban en instalar una programación actualizada. El objetivo era habilitar al menos un escáner en cada centro y recuperar posteriormente la capacidad de procesamiento de los demás.

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La falla adquirió especial relevancia por el peso político de la zona. Westchester forma parte del distrito congresional 17 de Nueva York, donde el republicano Mike Lawler busca la reelección frente a la demócrata Cait Conley. La disputa por este escaño en la Cámara de Representantes ha despertado especial atención. Ambos candidatos pidieron a sus simpatizantes que continuaran votando y expresaron su confianza en que las autoridades contabilizarían las papeletas. La fiscal general estatal, Letitia James, también informó que su oficina seguía de cerca la situación.
Sin embargo, figuras influyentes de la derecha estadounidense aprovecharon el inconveniente para difundir acusaciones sobre un supuesto intento de manipular o robar las elecciones, sin presentar pruebas que respaldaran esas afirmaciones. Entre quienes reaccionaron estuvieron la activista Laura Loomer, el conservador Scott Pressler y Katie Miller, presentadora de pódcast y esposa del asesor de la Casa Blanca Stephen Miller. El episodio se produjo en un ambiente político marcado por la desconfianza hacia los sistemas electorales y los cuestionamientos que Trump y sus aliados han planteado anteriormente sobre la fiabilidad de las máquinas de votación.
Las elecciones de mitad de mandato se celebran cada cuatro años, a mitad del periodo presidencial. En estos comicios, los estadounidenses renuevan los 435 escaños de la Cámara de Representantes y una parte del Senado. Los resultados pueden modificar el equilibrio de poder en el Congreso y determinar cuánto margen tendrá el presidente para impulsar sus propuestas durante el resto de su administración. Por eso, la falla en un condado que alberga una contienda legislativa competitiva adquirió relevancia nacional. Ahora, las autoridades deben completar el conteo de todas las papeletas, revisar lo ocurrido y preservar la confianza de los votantes en el proceso.






