El Torneo de Clausura 2026 de la Liga Promerica se juega con un marcado acento extranjero, especialmente mexicano. Solo Saprissa es el único club de la Primera División que no cuenta con futbolistas aztecas en su plantel, mientras que el resto del campeonato sí apostó por talento proveniente de México.
La lista es amplia y se distribuye por casi todo el país. Alajuelense cuenta con Ronaldo Cisneros y espera oficializar a Ángel Zaldívar. Herediano reforzó su ofensiva con Sergio Rodríguez, Jesús “Tepa” González y Everardo Rubio. En Liberia, la presencia es aún mayor con Erick “Cubo” Torres, Alonso Hernández, Jesús Henestroza y Antonny Monreal.
También destacan casos en clubes como Guadalupe (Sergio Gámez, Héctor Carranza y Joao Maleck), San Carlos (Raúl Vidal y Brian Martínez), Sporting FC (Daniel López), Puntarenas FC (Hiram Muñoz) y Cartaginés (Diego González). A esto se suma Pérez Zeledón, que además de jugadores cuenta con el mexicano Eduardo “Chuleta” Orozco como director técnico.
Lo llamativo del fenómeno es el contraste regional. En México, muchos de estos futbolistas son catalogados como jugadores de segundo plano, sin espacio en Liga MX o incluso en la división de ascenso. Sin embargo, en Costa Rica encuentran continuidad, protagonismo y regularidad, al punto de rendir con soltura y convertirse en piezas claves.
En los clubes tradicionales, la presión es mayor. En Alajuelense y Herediano, los mexicanos están obligados a marcar diferencia inmediata, mientras que en equipos de menor exposición mediática disfrutan de mayor margen para consolidarse.
El Clausura 2026 confirma así una tendencia que ya no es casualidad: Costa Rica se consolida como una vitrina ideal para futbolistas mexicanos, mientras la Liga Promerica se beneficia de talento que, pese a ser subestimado en su país, rinde “sobrado” en el fútbol nacional.


