Miguel “Piojo” Herrera volvió a presentarse públicamente en Costa Rica y aprovechó su visita para dar su versión sobre todo lo que vivió en su breve, polémico y siempre discutido paso por la Selección Nacional. El técnico mexicano aseguró que la reacción hacia su trabajo fue desproporcionada y que, en varias ocasiones, se sintió señalado más allá del terreno deportivo.
Considera que su gestión fue juzgada con severidad
Herrera señaló que parte de la opinión pública lo evaluó de manera exagerada y que su labor nunca recibió un análisis equilibrado. Aunque reconoció que los resultados no fueron los esperados, comentó que ciertas críticas se desviaron hacia lo personal y terminaron opacando cualquier avance que intentó construir con el equipo.
El entrenador manifestó que siempre llegó con la intención de aportar al fútbol costarricense, pero la presión, la desconfianza y la respuesta negativa alrededor del proceso influyeron en el ambiente interno.
Acepta responsabilidad, pero cuestiona el entorno que rodeó su trabajo
Según explicó, su salida le dejó una mezcla de frustración y aprendizaje. Aseguró que asumió su responsabilidad por lo deportivo, aunque considera que parte del contexto y el debate externo hicieron que la situación se complicara más de la cuenta.
Herrera afirmó también que su intención nunca cambió: buscaba consolidar un proyecto, potenciar a los futbolistas y establecer una identidad competitiva, aunque reconoce que el tiempo y el entorno no jugaron a su favor.
Mantiene respeto por Costa Rica y no cierra la puerta a volver a dirigir
A pesar de las tensiones que marcaron su etapa, el mexicano afirmó que guarda respeto por el fútbol nacional y por los jugadores que dirigió. Incluso dejó abierta la posibilidad de volver a trabajar en el país si se presenta un proyecto estable, con respaldo y condiciones claras para desarrollarlo.
Una etapa corta, polémica y aún debatida
La reaparición de Herrera en territorio nacional revive la conversación sobre su fugaz ciclo con la Tricolor, un periodo que dejó críticas, confrontaciones y opiniones divididas. Aunque su etapa fue breve, el impacto mediático aún genera debate entre la afición y el entorno del fútbol costarricense.


