El Torneo de Copa vuelve a quedar bajo la lupa y esta vez no solo por los resultados, sino por el poco peso competitivo que parece tener para algunos equipos de Primera División.
Tras la eliminación de Liga Deportiva Alajuelense, el técnico Óscar “Macho” Ramírez fue directo al referirse al certamen y dejó frases que alimentan una discusión recurrente:
¿realmente el Torneo de Copa es atractivo para los clubes grandes?
Ramírez aseguró que, cuando se trata de elegir prioridades en el calendario, si hay algo que sacrificar, ese torneo sería el de Copa, una declaración que refleja lo que muchos entrenadores piensan, pero pocos dicen abiertamente.
El problema va más allá de Alajuelense. En los últimos años, el Torneo de Copa ha servido principalmente para rotar planillas, darle minutos a jóvenes y liberar cargas físicas, perdiendo ese carácter de torneo “imperdible” que alguna vez tuvo.
La falta de incentivos deportivos claros, sumado a un calendario apretado y escasa recompensa económica, provoca que el torneo quede relegado frente al campeonato nacional y la Copa Centroamericana.
Las palabras del “Macho” no hacen más que confirmar una realidad incómoda:
el Torneo de Copa lucha por mantenerse relevante en el fútbol costarricense.


