Un reciente informe de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP) encendió las alertas sobre la calidad del agua potable en Costa Rica, al revelar que 6 de cada 10 acueductos no cumplen con la normativa nacional vigente.
Las deficiencias detectadas están relacionadas principalmente con fallas en los procesos de desinfección, problemas en la cloración y la presencia de bacterias, lo que evidencia debilidades en el tratamiento del agua antes de su distribución a la población. Esta situación representa un riesgo para la salud de las comunidades que dependen de estos sistemas para su consumo diario.
De acuerdo con el reporte, la problemática se concentra mayoritariamente en acueductos pequeños, muchos de ellos administrados por las Asociaciones Administradoras de Sistemas de Acueductos y Alcantarillados Comunales (ASADAS). Estas organizaciones enfrentan limitaciones técnicas, operativas y financieras que dificultan el cumplimiento de todos los estándares exigidos por la normativa nacional de calidad del agua potable.

Flor Emilia Ramírez, la Intendenta de Agua, indicó: «los resultados del Programa de Calidad 2025 confirman la importancia de fortalecer las capacidades operativas de los prestadores, priorizar las acciones correctivas en los sistemas con mayor riesgo sanitario y ambiental, y reforzar el seguimiento regulatorio»
La verificación de la calidad del recurso se realiza mediante el Programa de Calidad, el cual incluye análisis efectuados por un laboratorio contratado por ARESEP. Dicho laboratorio cuenta con ensayos debidamente acreditados por el Ente Costarricense de Acreditación (ECA), lo que garantiza la validez técnica de los resultados obtenidos.
Ante este panorama, expertos recomiendan a los operadores de acueductos reforzar los controles de calidad y mejorar los procesos de tratamiento. Asimismo, instan a la ciudadanía a mantenerse informada sobre las condiciones del sistema que abastece su comunidad, con el fin de tomar medidas preventivas cuando sea necesario.


