El Tribunal Penal de Alajuela condenó a Vargas a 15 años y 6 meses de prisión. Lo declaró culpable de tentativa de homicidio, amenazas agravadas y agresión calificada, según el fallo N.° 799-2025. La víctima es un adolescente que decidió apartarse de una banda criminal en junio de 2024. Esta decisión provocó la reacción violenta del agresor.
En noviembre de 2024, Vargas interceptó al joven y lo amenazó con un arma de fuego. Luego lo obligó a subir a un vehículo y continuó con las intimidaciones. Durante el ataque, golpeó al adolescente con un tubo de hierro en abdomen y piernas, le dio un impacto en la cabeza con la cacha del arma y lo hirió en una pierna con una botella de vidrio quebrada. Vecinos alertaron a la policía y Vargas huyó.
Días después, regresó con otras personas no identificadas e ingresó a la casa del abuelo de la víctima. Allí le advirtieron que el menor debía abandonar la zona. Estos hechos muestran un patrón de amenazas y agresiones que motivó la condena. La sentencia busca proteger al adolescente y prevenir nuevos actos violentos relacionados con bandas juveniles.
El caso evidencia los riesgos que enfrentan los jóvenes al apartarse de organizaciones criminales. También resalta la importancia de la intervención judicial para sancionar a los agresores y proteger a las víctimas.