El Tribunal Penal de la Jurisdicción Especializada contra la Delincuencia Organizada (JEDO) condenó a 16 años de prisión a José Giovanni Segura Angulo, alias “Narizón”, por liderar una estructura dedicada a la legitimación de capitales provenientes del narcotráfico. La investigación, denominada caso Fénix, permitió golpear a un grupo asentado en Pérez Zeledón, que operaba con dinero presuntamente vinculado al mexicano Juan Manuel García Hernández, alias “El Güero”, relacionado con el Cártel del Golfo. La Fiscalía solicitó una pena de 20 años, los jueces determinaron un castigo menor tras el análisis del proceso.
Según la acusación, Segura Angulo mantuvo operaciones ilícitas desde al menos 2011, lo que le permitió acumular recursos que luego canalizaba a través de negocios legales utilizados como fachada. La red utilizaba comercios como restaurantes, lubricentros, llanteras y otros establecimientos para mezclar dinero ilícito con ingresos formales, además de recurrir a terceros para realizar transacciones y evitar rastros del origen del dinero.
El caso también reveló que la organización tuvo un crecimiento significativo entre 2018 y 2020, incluso en medio de la crisis provocada por la pandemia de COVID-19, lo que levantó sospechas de las autoridades. Estas irregularidades derivaron en una investigación más profunda que permitió identificar a 23 imputados, entre ellos testaferros, contadores y otros colaboradores vinculados al esquema financiero ilegal.
Las pesquisas apuntan a que Segura Angulo tenía un rol clave dentro de la estructura criminal, incluyendo el almacenamiento y custodia de droga en etapas previas, antes de consolidar las operaciones de blanqueo. Incluso, en 2013 fue detenido en Panamá tras permanecer prófugo, luego de operativos realizados por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) contra redes vinculadas al narcotráfico internacional.
El tribunal dictó condenas contra varios cómplices, aunque absolvió a otros involucrados, mientras el proceso judicial continúa en otras aristas. Con esta sentencia, las autoridades buscan debilitar las estructuras financieras del crimen organizado, consideradas clave para sostener las operaciones del narcotráfico en el país.



