La Misión de Observación Electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA) presentó una serie de recomendaciones tras analizar el desarrollo de las Elecciones Nacionales 2026 en Costa Rica.
Aunque reconoció la solidez institucional y la jornada pacífica, el organismo señaló áreas que requieren ajustes para mejorar la transparencia, equidad y eficiencia del sistema electoral.
Las solicitudes
Uno de los principales señalamientos se relaciona con la conformación de las Juntas Receptoras de Voto (JRV).
La OEA observó que los partidos políticos no lograron cubrir la mayoría de los puestos, por lo que el Tribunal Supremo de Elecciones tuvo que integrar las mesas principalmente con auxiliares electorales. Ante esta situación, recomendó revisar el modelo actual para adecuarlo a la realidad operativa del país.
En materia de logística electoral, la misión pidió establecer protocolos claros para la custodia de cédulas de identidad en centros penitenciarios, luego de denuncias por extravíos y daños que obligaron a reimpresiones de último momento.
Asimismo, sugirió un mayor control en la entrega y devolución del crayón utilizado para marcar las papeletas, con el fin de evitar confusiones que puedan poner en riesgo la validez del voto.
En el ámbito tecnológico, la OEA recomendó fortalecer los mecanismos de verificación del software utilizado para la transmisión de resultados preliminares, asegurando que sea exactamente el mismo que se prueba en los simulacros.
Además, propuso integrar la digitalización de las actas de conteo al mismo sistema de transmisión, para que los resultados numéricos y las certificaciones se publiquen simultáneamente, aumentando la transparencia.
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Otro punto relevante se refiere a la justicia electoral. La misión advirtió un alto número de procesos pendientes en la Sección Especializada del TSE y recomendó reforzar sus capacidades humanas y técnicas para resolver los casos en plazos razonables.
También instó a publicar de forma más clara y accesible las resoluciones y procesos en trámite, con el fin de fortalecer la rendición de cuentas ante la ciudadanía.
En cuanto al financiamiento político, la OEA reiteró preocupaciones históricas sobre la inequidad del sistema actual, basado principalmente en reembolsos posteriores a las elecciones y una fuerte dependencia del financiamiento privado.
En este contexto, recomendó implementar esquemas de financiamiento público anticipado, fijar límites a las donaciones individuales y establecer topes de gasto de campaña. Asimismo, sugirió crear espacios equitativos en medios de comunicación, como franjas electorales, para garantizar igualdad en la difusión de propuestas.
Finalmente, en materia de participación política de las mujeres, aunque reconoció los avances en paridad, la misión señaló brechas persistentes en los encabezamientos de listas legislativas, especialmente en provincias con mayor cantidad de diputaciones.
Por ello, recomendó fortalecer la formación interna de los partidos con enfoque de género para transformar prácticas que aún limitan el acceso real de las mujeres a posiciones de mayor poder político.
La OEA concluyó que Costa Rica mantiene una democracia sólida, pero advirtió que estos ajustes son necesarios para proteger la equidad, la transparencia y la confianza ciudadana en futuros procesos electorales.


