Lun. Ene 12th, 2026

La trayectoria política de Johana Obando ha dado un giro que no ha pasado desapercibido en el escenario nacional.

Identificada durante años con posturas cercanas al liberalismo económico, en las últimas semanas su discurso y sus posicionamientos públicos han comenzado a alinearse con planteamientos del Frente Amplio (FA), una agrupación históricamente ubicada en la izquierda del espectro político costarricense.

Este cambio ha generado reacciones tanto entre quienes la respaldaron por su enfoque promercado como entre sectores que ven con interés su acercamiento a una agenda más social.

Analistas señalan que no se trata solo de un ajuste de tono, sino de una transformación en los ejes centrales de su discurso.

Un pasado ligado al liberalismo económico

Durante buena parte de su carrera, Obando fue asociada con ideas propias del liberalismo económico: defensa del emprendimiento privado, menor intervención estatal en la economía, promoción de la inversión extranjera y énfasis en la eficiencia del mercado como motor de desarrollo.

En ese período, sus intervenciones públicas giraban en torno a la reducción de trámites, la necesidad de atraer capitales y la importancia de generar condiciones favorables para la empresa privada como vía para crear empleo.

Estas posiciones la ubicaban en un espacio político distinto al del FA, que tradicionalmente ha abogado por un rol más activo del Estado y una mayor regulación del mercado.

El giro discursivo y político

En sus declaraciones más recientes, Obando ha comenzado a destacar temas que históricamente han sido banderas del FA: desigualdad social, acceso universal a servicios públicos, fortalecimiento de la educación y la salud estatales, y un cuestionamiento más directo al modelo económico vigente.

Este viraje no se limita a temas sociales. También ha adoptado un lenguaje más crítico hacia el sector financiero, los grandes capitales y los efectos de la concentración de riqueza, puntos que contrastan con sus posturas anteriores.

Para algunos observadores, este cambio responde a una lectura estratégica del momento político: un electorado más sensible a los temas de justicia social y cansado de los discursos tradicionales sobre crecimiento económico sin redistribución.

Reacciones dentro y fuera del espectro político

El acercamiento de Obando al FA ha provocado respuestas diversas. Antiguos aliados cuestionan la coherencia de su giro ideológico, señalando que representa una ruptura con los principios que defendió durante años.

Otros, en cambio, interpretan el cambio como una evolución personal y política ante nuevas realidades sociales.

Si bien valoran el respaldo a causas sociales, también existe expectativa de que ese apoyo se traduzca en compromisos concretos y consistentes con la agenda del partido.

¿Estrategia electoral o convicción ideológica?

Una de las principales interrogantes es si este giro responde a una convicción profunda o a una estrategia de reposicionamiento político.

En contextos electorales polarizados, no es inusual que figuras públicas ajusten su discurso para conectar con nuevos públicos.

Un movimiento que redefine su perfil público

Más allá de las interpretaciones, el cambio de Johana Obando marca un antes y un después en su perfil político.

Pasar del liberalismo económico a un respaldo abierto al Frente Amplio implica no solo un cambio de alianzas, sino una redefinición de su identidad pública.

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Desde el despacho de la diputada, indicaron que darán una explicación al respecto en las próximas horas.