Expertos alertan sobre el reclutamiento de jóvenes por bandas criminales
La Policía realiza operativos, identifica y detiene a los principales cabecillas de las organizaciones criminales que operan en Costa Rica. Sin embargo, surge una pregunta: ¿por qué estas capturas no siempre se traducen en una reducción inmediata de los homicidios y la violencia?
Una de las hipótesis que ha tomado fuerza es que las organizaciones criminales encuentran rápidamente un relevo entre sus integrantes más jóvenes para sustituir a los líderes que han sido detenidos o enviados a prisión.
Los expertos advierten que, mientras existan niños, adolescentes y jóvenes expuestos a condiciones que facilitan su ingreso a estructuras delictivas, será difícil lograr una reducción sostenida de los hechos violentos en el país.

Prevención social debe acompañar las acciones policiales
De acuerdo con la Universidad Estatal a Distancia (UNED), las intervenciones policiales deben complementarse con políticas sostenidas de prevención social, especialmente en aquellas comunidades donde las personas menores de edad y los jóvenes están más expuestos a factores de riesgo.
El objetivo, según los especialistas, no debe limitarse únicamente a detener a quienes ya forman parte de organizaciones criminales, sino también a evitar que nuevas generaciones sean reclutadas por estas estructuras.
“La realidad es que las detenciones de cabecillas no resuelven por sí solas el problema de la violencia, pueden surgir nuevos cabecillas y lo preocupante es que, de acuerdo con la tendencia que estamos observando, son personas cada vez más jóvenes”, explicó Karen Jiménez encargada de la Carrera de Ciencias Policiales UNED
Seis de los 14 más buscados tenían menos de 25 años
Un ejemplo reciente se presentó en Cartago durante la Operación Cacería, en la que las autoridades buscaban a 14 personas vinculadas con estructuras criminales.
Entre ellos figuraban jóvenes como Jeferson, de 21 años; Deylan, de 19; Jeremy, de 25; Jorge, de 23; Axel, de 19; y Rudy, de 23 años.
En total, seis de los 14 sujetos identificados tenían menos de 25 años, lo que refleja la presencia de personas jóvenes dentro de posiciones relevantes de organizaciones criminales.

Homicidios afectan principalmente a población joven
Los datos sobre víctimas de homicidio también evidencian una importante afectación entre la población joven:
- De 12 a 17 años: 27 casos.
- De 18 a 29 años: 198 casos.
- De 30 a 39 años: 150 casos.
Para los expertos, la lucha contra el crimen organizado no debería medirse únicamente por la cantidad de personas detenidas, armas decomisadas u organizaciones desarticuladas.
También debe evaluarse la capacidad del país para prevenir el reclutamiento de nuevos jóvenes y evitar que las estructuras criminales encuentren rápidamente reemplazos para sus líderes.
La prevención social, las oportunidades educativas y laborales, así como la intervención temprana en comunidades vulnerables, son señaladas como elementos fundamentales para lograr una reducción sostenida de la violencia y los homicidios.

