Irán niega negociaciones anunciadas por Trump
Los mercados reaccionaron al anuncio de Trump, pero Teherán negó cualquier negociación con EE. UU.
La posibilidad de un nuevo acercamiento entre Estados Unidos e Irán sacudió este lunes los mercados internacionales. El precio del petróleo cayó con fuerza después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara que su gobierno iniciará nuevas negociaciones con Teherán. Los inversionistas interpretaron el anuncio como una señal de una posible reducción de las tensiones en Medio Oriente.
Trump afirmó que las conversaciones comenzarían en las próximas horas. También aseguró que decidió frenar una ofensiva militar de gran escala para dar paso a la vía diplomática. Explicó que el objetivo es avanzar hacia el fin del conflicto y garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz. Ese corredor marítimo es uno de los más importantes para el comercio mundial de petróleo.
El impacto en los mercados fue inmediato. El precio del crudo Brent y del West Texas Intermediate (WTI) retrocedió cerca de un 5 %. Ambos alcanzaron su nivel más bajo en casi tres semanas. Los inversionistas esperan que una solución negociada reduzca el riesgo de interrupciones en el suministro mundial de petróleo.

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Sin embargo, el panorama cambió pocas horas después. El Gobierno de Irán rechazó las declaraciones de Trump. Además, aseguró que no mantiene negociaciones directas con Estados Unidos. También descartó enviar o recibir delegaciones con ese propósito. Las autoridades iraníes señalaron que los únicos contactos vigentes son con Omán y se limitan a asuntos relacionados con la navegación marítima.
La contradicción entre Washington y Teherán volvió a generar incertidumbre sobre el rumbo de la crisis. Trump insiste en que existe espacio para alcanzar un acuerdo. En cambio, Irán sostiene que no hay conversaciones bilaterales en marcha. También mantiene su posición de que cualquier diálogo dependerá del cumplimiento de sus condiciones y de la evolución del conflicto regional.
Pese al desmentido iraní, los analistas consideran que los mercados reaccionaron a la posibilidad de una desescalada del conflicto. Cualquier disminución del riesgo geopolítico en la región suele aliviar la presión sobre los precios del petróleo. No obstante, la situación sigue siendo muy volátil. El estrecho de Ormuz mantiene una importancia estratégica y las tensiones en Medio Oriente continúan.
Por ahora, el panorama sigue marcado por versiones contrapuestas. La Casa Blanca mantiene la expectativa de un eventual diálogo. Teherán, por su parte, insiste en que no existe ninguna negociación con Estados Unidos. Esa diferencia de posturas mantiene en alerta a los mercados. Los inversionistas seguirán atentos a cualquier movimiento diplomático que pueda cambiar el rumbo del conflicto y el comportamiento del precio del petróleo.







