Irán anuncia el cierre del estrecho de Ormuz y aumenta la tensión en Medio Oriente
El Gobierno de Irán anunció este sábado el cierre del estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo, en respuesta a los recientes ataques israelíes contra objetivos vinculados a Hezbollah en el sur del Líbano.
La medida fue comunicada por el Cuartel General Central Khatam al Anbiya, máxima estructura de mando militar iraní, que calificó la ofensiva israelí como una violación de los compromisos alcanzados previamente entre Teherán y Washington. Según el comunicado difundido por la televisión estatal iraní, el cierre del paso marítimo constituye una “primera medida” y podría ir seguido de nuevas acciones si continúan las hostilidades.
“El estrecho de Ormuz será cerrado al tránsito marítimo. Esta primera medida responde al incumplimiento de la promesa por parte del enemigo”, señaló la institución militar iraní. Además, advirtió que podrían adoptarse nuevas represalias para obligar a sus adversarios a cumplir sus obligaciones.
La decisión llega después de una nueva escalada militar en el Líbano. Israel aseguró que Hezbollah lanzó más de 50 proyectiles contra posiciones israelíes en el sur del país, mientras que las Fuerzas de Defensa de Israel respondieron con bombardeos que dejaron decenas de víctimas y daños en diversas zonas libanesas.
El cierre del estrecho de Ormuz genera preocupación internacional debido a la importancia estratégica de esta vía marítima situada entre Irán y Omán. Se estima que por este corredor circula cerca del 20% del petróleo comercializado en el mundo y una parte significativa del gas natural licuado destinado a mercados de Asia, Europa y América.
Analistas advierten que cualquier interrupción prolongada podría provocar aumentos en los precios internacionales de los combustibles y afectar las cadenas de suministro energético a nivel global. Durante la crisis del Golfo ocurrida este mismo año, las restricciones en el estrecho provocaron fuertes alteraciones en el mercado petrolero mundial.
Mientras tanto, Estados Unidos ha intentado mantener abiertas las vías diplomáticas con Irán. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, afirmó este sábado que las conversaciones entre ambos países continúan activas, aunque reconoció que la situación en Líbano ha complicado los esfuerzos para consolidar un acuerdo de desescalada en la región.
La nueva crisis amenaza con ampliar aún más la inestabilidad en Medio Oriente, una región clave para el suministro energético mundial, mientras continúan los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah y aumentan las advertencias de Teherán sobre posibles medidas adicionales.







