Casi 50.000 cigarrillos salen de las cárceles
Autoridades detectaron cajetillas escondidas en un teléfono público y cigarros artesanales
La Policía Penitenciaria decomisó 47.530 cigarrillos en un periodo de 20 días durante requisas en centros penitenciarios del complejo de Occidente. Los operativos comenzaron el 18 de setiembre por orden del ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas, con el objetivo de frenar la circulación irregular y la comercialización de tabaco en las cárceles.
Entre los principales decomisos figuran 15.020 cigarrillos en la Terraza D del CAI Terrazas, 11.550 en el CAI Jorge Arturo Montero Castro y otros 5.740 en la Terraza C del CAI Terrazas. Además, las autoridades incautaron 2.785 unidades en el Centro Nacional de Atención Específica.
Según el Ministerio de Justicia y Paz, el comercio irregular de este producto puede generar conflictos entre las personas privadas de libertad. Una cajetilla puede costar entre ₡10.000 y ₡15.000 dentro de los centros penales, mientras que un cigarrillo suelto puede alcanzar los ₡1.000. La institución advierte que estas transacciones pueden propiciar extorsiones, disturbios y riñas.
Como parte de las nuevas disposiciones, una circular del Viceministerio de Justicia establece que los cigarrillos solo podrán ingresar mediante encomiendas autorizadas. Cada persona privada de libertad que cuente con permiso podrá recibir un máximo de 40 unidades por mes. Además, se prohíbe introducirlos por medio de visitas, acumularlos de un mes a otro, venderlos, intercambiarlos o regalarlos dentro de los centros penitenciarios.

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Las medidas también restringen la tenencia individual de fósforos y encendedores. Para facilitar el consumo autorizado, la administración dispondrá de encendedores de uso común en puntos controlados. Asimismo, fumar solo estará permitido en espacios abiertos habilitados para ese fin. En los ámbitos de alta contención se mantiene la prohibición de ingresar, poseer y consumir cigarrillos, conforme a la normativa vigente.
Pese a los controles, los oficiales han encontrado distintas formas de ocultar o elaborar estos productos. El miércoles 7 de octubre, durante una inspección en el CAI Terrazas, localizaron varias cajetillas escondidas dentro de un teléfono público. En ese mismo centro también hallaron cigarrillos artesanales elaborados por personas privadas de libertad con picadura extraída de bolsas de té.
El Ministerio de Justicia y Paz mantiene los operativos de vigilancia para impedir la circulación irregular de tabaco. Además, trabaja en una reforma a la legislación en materia de salud para establecer la prohibición de fumar dentro de los centros penitenciarios. La institución busca reforzar el orden y la seguridad, así como reducir los conflictos asociados con el comercio de cigarrillos en prisión.




