Conducir seguro bajo la lluvia en Costa Rica y no sufrir en el intento
En Costa Rica, una carretera seca puede convertirse en una vía resbaladiza en cuestión de minutos. Por eso, mantener el vehículo en buenas condiciones y adaptar la forma de conducir son dos factores fundamentales para reducir riesgos durante la época lluviosa en la que estamos en estas semanas.
Salir de casa con sol y encontrarse poco después con un fuerte aguacero es una situación común para los conductores costarricenses. Además, las condiciones pueden cambiar dependiendo de la región: mientras algunas zonas presentan períodos más secos, otras pueden registrar lluvias frecuentes.
Cuando aparece el agua, también cambian las condiciones de la carretera. El pavimento pierde adherencia, aumenta la posibilidad de encontrar charcos o zonas inundadas y la visibilidad puede reducirse considerablemente.
Por eso, la seguridad comienza antes de encender el vehículo.
Revise las llantas
Las llantas son el único punto de contacto entre el vehículo y la carretera. Cuando están desgastadas, disminuye su capacidad para evacuar el agua y aumenta el riesgo de perder adherencia o sufrir aquaplaning.
Antes de conducir bajo la lluvia es importante revisar la profundidad de la banda de rodamiento, la presión y el estado general de las llantas.

Los frenos deben responder correctamente
Con el pavimento mojado se necesita mayor distancia para detener el vehículo. Por eso, cualquier problema en el sistema de frenos puede convertirse en un riesgo mayor.
Ruidos, vibraciones, cambios en el pedal o una sensación diferente al frenar son señales que no deberían ignorarse.
Componentes que pueden parecer adecuados durante los días secos pueden revelar sus problemas cuando las condiciones se vuelven más exigentes.
Por favor haga revisar sus frenos, ajuste el freno de mano , cambie las pastillas o balatas cuando escuche el testigo que es un sonido metálico.
No descuide la visibilidad
La lluvia puede reducir considerablemente lo que vemos y también dificultar que otros conductores nos identifiquen.
Por eso es importante comprobar que las luces, escobillas y líquido limpiaparabrisas funcionen correctamente.
También hay que mantener limpio el parabrisas por dentro y por fuera. Si se empaña, el sistema de aire acondicionado puede ayudar a recuperar rápidamente la visibilidad, para quitar la grasa acumulada en el parabrisas yo en lo particular recomiendo el alcohol pero, también hay quienes usan jabón para platos o limpia vidrios, pero el lo particular prefiero el alcohol pues no deja residuos una vez que seca.
Cambie la forma de conducir, sea precavido, conduzca de forma defensiva, así esta más alerta de su entorno, una carretera mojada requiere más precaución.
Reducir la velocidad, aumentar la distancia con el vehículo que circula adelante y evitar frenadas, aceleraciones o cambios bruscos de dirección son medidas sencillas que pueden marcar una gran diferencia.
Si el vehículo pierde adherencia, realizar movimientos bruscos puede empeorar la situación. La mejor estrategia es anticiparse: conducir más despacio y dejar suficiente espacio para reaccionar.

No se arriesgue al cruzar una inundación
Uno de los mayores peligros durante un aguacero son las zonas inundadas.
Si no conocemos la profundidad del agua o no podemos determinar con seguridad qué hay debajo de ella, lo más prudente es no atravesarla.
El agua puede provocar daños en componentes mecánicos y eléctricos, afectar el motor o en los eléctricos dañar el paquete de baterías y generar problemas que incluso pueden aparecer después de haber superado la zona inundada.
La prevención también es parte de conducir
La época lluviosa no significa que tengamos que dejar de conducir, pero sí que debemos hacerlo de una manera diferente.
Una revisión preventiva de llantas, frenos, luces, escobillas y aire acondicionado permite detectar desgaste antes de que se convierta en una emergencia.
Y tan importante como preparar el vehículo es preparar nuestra forma de conducir.
Porque en Costa Rica podemos pasar de una carretera completamente seca a un fuerte aguacero en pocos minutos.
Un vehículo bien mantenido y un conductor preparado tienen algo en común: ambos están listos para reaccionar cuando las condiciones cambian.
La seguridad bajo la lluvia no comienza cuando cae la primera gota. Comienza mucho antes, con prevención y responsabilidad.
Finalmente recuerde tener una sombrilla o paraguas de color vistoso y una capa aunque sea desechable también de color llamativo en caso de una pinchadura y tener que cambiar una llanta, claro que debe usar también los triangulas de reglamento y chaleco reflectivo.

Por Juan Pablo Orias de Movilidad Sin Mitos.





