Costa Rica acelera su transformación hacia la movilidad eléctrica: más cargadores, nuevos talleres y tecnología al alcance de los usuarios
La expansión de la infraestructura de carga y de los servicios especializados comienza a cambiar la forma en que los costarricenses utilizan y mantienen sus vehículos eléctricos. Empresas como CREV Costa Rica y Grupo Cori Motors, junto con iniciativas del ICE, forman parte de un ecosistema que continúa creciendo en distintas regiones del país.
La movilidad eléctrica en Costa Rica dejó de ser un tema exclusivamente relacionado con la compra de un vehículo. Hoy, el crecimiento de esta industria también depende de contar con una red de carga cada vez más amplia, servicios técnicos especializados y soluciones que faciliten el acceso de los usuarios a esta tecnología.
En ese proceso, durante 2026 destacan tres hechos que muestran hacia dónde se mueve el mercado costarricense: la expansión de la red de carga del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), el crecimiento de CREV Costa Rica como desarrollador de soluciones para infraestructura de recarga y la apertura de nuevos servicios especializados de Grupo Cori Motors fuera del Valle Central.
Más puntos de carga para recorrer el país
Uno de los principales retos para quienes utilizan un vehículo eléctrico es saber dónde cargar y contar con suficientes estaciones para realizar viajes de larga distancia.
El ICE anunció un plan para instalar 180 nuevos cargadores de 21 kW en diferentes puntos del país durante los próximos tres años, con una inversión de aproximadamente US$4,6 millones.
La primera etapa contempla 25 nuevos puntos de carga durante 2026, incluyendo equipos instalados en agencias del ICE en Limón, Guápiles, Puerto Jiménez y Golfito, además de la Hotelera del Sur, en Pérez Zeledón.
Los cargadores de 21 kW permiten recuperar aproximadamente entre un 20% y un 60% de la batería en alrededor de una hora, aunque el tiempo depende de las características de cada vehículo y de las condiciones de carga.
Las estaciones también podrán ser localizadas y utilizadas mediante la aplicación ¡Es Eléctrico!, que permite consultar los puntos disponibles, iniciar las sesiones y realizar los pagos. La tarifa establecida es de ₡99,7 por kWh consumido.
Este crecimiento es importante porque una red de carga no solamente beneficia a quienes ya tienen un vehículo eléctrico. También puede convertirse en un elemento determinante para quienes están considerando comprar uno.

CREV: tecnología para conectar usuarios, comercios y cargadores
En paralelo con la expansión de la infraestructura pública, empresas costarricenses están desarrollando soluciones para administrar y ampliar los servicios de carga.
Un ejemplo es CREV Costa Rica, compañía de capital 100% costarricense que ha desarrollado un ecosistema tecnológico orientado a la movilidad eléctrica.
Su plataforma permite a los usuarios consultar la ubicación de estaciones, conocer su disponibilidad y, dependiendo del punto, realizar reservas para facilitar la planificación de sus recorridos.
Pero el modelo de CREV no se limita al conductor.
La empresa también desarrolla soluciones dirigidas a condominios, torres residenciales y centros comerciales, donde es posible instalar cargadores con sistemas de pago. De esta manera, un comercio o administrador de un espacio puede ofrecer el servicio a los usuarios y convertir la infraestructura de recarga en una nueva oportunidad de generación de ingresos.
Otro elemento importante es la posibilidad de incorporar comercios a una red de carga, permitiendo que estos establecimientos sean identificados por los conductores que necesitan recargar durante sus viajes.
Esto puede tener un impacto particularmente interesante fuera de la Gran Área Metropolitana, donde restaurantes, hoteles, centros comerciales y otros negocios pueden convertirse en puntos estratégicos para quienes recorren el país en un vehículo eléctrico.
CREV también ha desarrollado adaptadores para vehículos eléctricos con diferentes tipos de conectores, una solución que puede facilitar el acceso a estaciones públicas cuando el conector del vehículo no coincide con los estándares más utilizados en Costa Rica.
La empresa, además, participa en congresos y actividades de capacitación relacionadas con movilidad eléctrica, con énfasis no solamente en los beneficios de utilizar vehículos eléctricos, sino también en la importancia de preparar correctamente las instalaciones eléctricas residenciales, comerciales e industriales antes de instalar un cargador.
Y este punto es fundamental: colocar un cargador no consiste simplemente en conectar un equipo a un tomacorriente. La infraestructura debe responder a las características del vehículo, la capacidad eléctrica disponible y las necesidades del usuario.
La movilidad eléctrica también necesita talleres especializados
Otro de los cambios que está experimentando el mercado ocurre en el área de posventa.
Grupo Cori Motors ha ampliado sus operaciones fuera del Valle Central con la incorporación de talleres especializados en vehículos eléctricos, híbridos y de combustión.
En Pérez Zeledón, la compañía reinauguró su sucursal con un nuevo taller mecánico, ampliando la oferta de servicios para los clientes de la Zona Sur.
La instalación permite realizar mantenimiento preventivo y correctivo, venta de repuestos, revisiones relacionadas con garantías y servicios posventa sin que los propietarios tengan que desplazarse a otras localidades.
Además, la sucursal incorporó un nuevo portafolio de vehículos eléctricos y modelos con tecnología REEV, ampliando las alternativas disponibles para los consumidores de la región.
La operación cuenta con 15 colaboradores, cerca del 40% de ellos correspondientes a nuevos puestos respecto a la operación anterior.

Guápiles también entra en la nueva etapa
El movimiento también llegó a la región Caribe.
Cori Motors reinauguró su sucursal de Guápiles como un centro integral de servicio automotriz, incorporando un taller especializado en vehículos eléctricos, híbridos y de combustión.
La ampliación generó 10 nuevos puestos de trabajo y busca evitar que propietarios de vehículos de Pococí, Guácimo, Siquirres y Sarapiquí tengan que desplazarse hasta San José o San Carlos para recibir atención posventa.
El taller cuenta con dos bahías, equipos oficiales de diagnóstico y personal capacitado para mantenimiento preventivo, reparaciones mecánicas y eléctricas, garantías, así como revisión de baterías y sistemas de carga de vehículos eléctricos e híbridos enchufables.
La sede también incorpora dos estaciones de carga para los clientes de las marcas representadas por el grupo.
La expansión coincide además con el crecimiento de la infraestructura de carga en el Caribe. El ICE puso en operación en Guápiles una estación de carga rápida con seis espacios dobles y conectores CCS1 y GBT, de los cuales cuatro se encontraban operativos al momento de su puesta en funcionamiento.
Un ecosistema que comienza a tomar forma
Los tres acontecimientos muestran algo importante: la movilidad eléctrica no depende únicamente de vender más vehículos.
Para que esta tecnología pueda crecer de manera sostenida se necesita una combinación de factores: vehículos disponibles, infraestructura pública y privada de carga, aplicaciones que faciliten encontrar y utilizar los cargadores, técnicos capacitados, repuestos, mantenimiento especializado y consumidores que conozcan cómo utilizar correctamente esta tecnología.
Costa Rica cuenta además con una matriz eléctrica altamente renovable. Según los datos mencionados por el ICE, durante 2025 el país produjo el 98,6% de su electricidad a partir de fuentes renovables, un elemento que favorece el desarrollo de la movilidad eléctrica.
El crecimiento de empresas nacionales como CREV, la expansión de los servicios de posventa de compañías como Cori Motors y la inversión del ICE en nuevos puntos de recarga apuntan en una misma dirección: hacer que utilizar un vehículo eléctrico sea cada vez más práctico fuera y dentro de la Gran Área Metropolitana.
El desafío ahora será mantener el ritmo de crecimiento, mejorar la cobertura y lograr que la infraestructura evolucione al mismo tiempo que aumenta la cantidad y diversidad de vehículos eléctricos en las carreteras.
La movilidad en Costa Rica está cambiando. Y esta transformación no ocurre solamente en los vehículos: también está sucediendo en los cargadores, en las aplicaciones, en los talleres y en la manera en que empresas y consumidores entienden la nueva movilidad.

Por Juan Pablo Orias
Moviliad Sin Mitos



