3 de cada 10 costarricenses no realizan actividad física
La falta de tiempo, los problemas de salud y las limitaciones de movilidad figuran entre las principales razones para no hacer ejercicio. Un estudio de la Universidad Nacional también detectó una reducción en la proporción de personas que practican actividad física.
Tres de cada diez costarricenses no realizan actividad física, según la Encuesta de Percepción de la Población Costarricense sobre el Deporte, Actividad Física y Recreación, elaborada por la Universidad Nacional (UNA).
El estudio determinó que un 69% de la población costarricense realiza algún tipo de actividad física. Sin embargo, este resultado representa una disminución respecto al 73,5% registrado hace cuatro años, cuando más personas manifestaron hacer ejercicio.
Entre las principales razones por las que algunos costarricenses no practican actividad física figuran la falta de tiempo, los problemas de salud, las limitaciones de movilidad y la pereza.

Caminar y correr lideran las actividades físicas preferidas
Las actividades aeróbicas, como caminar, trotar, correr o practicar senderismo, encabezan las preferencias de quienes realizan ejercicio, con un 37,3%.
En segundo lugar aparecen los entrenamientos en gimnasios o centros deportivos, con un 18,7%. Les siguen los deportes colectivos, con un 14,8%, y los deportes individuales, con un 10,8%.
Estos resultados muestran cuáles son las modalidades de actividad física más practicadas por la población costarricense.
UNA pide fortalecer el acceso a la actividad física
El Instituto de Estudios Sociales en Población de la Universidad Nacional (IDESPO-UNA) considera que los resultados evidencian la necesidad de ampliar las oportunidades para que más personas puedan realizar ejercicio.
La institución señaló que los hallazgos “ponen de manifiesto la necesidad de fortalecer oportunidades de acceso a espacios, programas y actividades de bajo costo o gratuitas”, así como de impulsar estrategias para reducir las desigualdades económicas en el acceso a estas opciones.
La disponibilidad de espacios accesibles y programas gratuitos o de bajo costo podría contribuir a que más personas incorporen la actividad física a sus rutinas y superen algunas de las barreras que actualmente dificultan su práctica.



