Durante 14 años, policía violó a numerosas mujeres
El agente Alan Greer murió por suicidio antes de enfrentar un juicio por los presuntos delitos sexuales
Durante 14 años, el policía escocés Alan Greer llevó una doble vida. Trabajaba para Police Scotland. Al mismo tiempo, presuntamente abusó y violó a numerosas mujeres. El caso salió a la luz tras la denuncia de una víctima. Desde entonces, la policía de Escocia enfrenta fuertes cuestionamientos.
Greer, de 47 años, ingresó al cuerpo policial en 2009. Durante años proyectó una imagen intachable. Sin embargo, la investigación situó la primera agresión conocida en 2012. Ese año, una mujer pidió ayuda por un incidente violento. Horas después, el agente regresó solo a la vivienda. Según la investigación, allí la violó. La víctima presentó la denuncia a finales de 2025.
La denuncia dio paso a una amplia investigación. La unidad anticorrupción de Police Scotland asumió el caso. Los detectives identificaron al menos a ocho presuntas víctimas más. Varias eran trabajadoras sexuales. Los investigadores también analizan abundante evidencia digital. Creen que podrían aparecer más personas afectadas.
La investigación concluyó que Greer consultó expedientes relacionados con algunas víctimas. También accedió a información confidencial. Ese uso indebido de las bases de datos le habría permitido ocultar sus acciones durante años. Además, evitó despertar sospechas dentro de la institución.

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Las autoridades detuvieron al agente en abril de este año. El arresto ocurrió tras un allanamiento en su vivienda. Durante el operativo decomisaron varios dispositivos electrónicos. Ese material forma parte de la investigación. Después quedó en libertad. La Policía también lo suspendió de sus funciones. Sin embargo, Greer murió por suicidio antes de que la Fiscalía presentara cargos. Por esa razón, nunca enfrentó un juicio. Aun así, la investigación continuó. Su objetivo era identificar a todas las presuntas víctimas.
El caso provocó conmoción en el Reino Unido. También reabrió el debate sobre los controles internos en los cuerpos policiales. Las autoridades escocesas reconocieron la gravedad de los hechos. Además, anunciaron una revisión de los procesos de supervisión y selección de agentes. Aun así, sostienen que entonces no existían indicios para detectar la conducta de Greer.
La investigación sigue abierta. Police Scotland pidió a cualquier persona con información que acuda ante las autoridades. El caso ya se compara con otros escándalos en las fuerzas policiales británicas. También volvió a cuestionar la capacidad de las instituciones para detectar a tiempo a funcionarios que abusan de su cargo.







