Fiscal Díaz rechaza polígrafo privado, solo se someterá si es de la DEA o FBI

“No tengo nada que ocultar”, enfatizó Carlo Díaz al defender su posición sobre las pruebas de polígrafo
Durante una audiencia en la Comisión de Seguridad y Narcotráfico de la Asamblea Legislativa este miércoles, el fiscal general, Carlo Díaz, rechazó someterse a una prueba aplicada por una empresa privada. La propuesta fue planteada por la presidente Laura Fernández.
Laura Fernández solicitó aplicar pruebas de polígrafo a 33 funcionarios. El proceso estaría bajo la coordinación de la DIS (Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional) y contaría con el apoyo del Centro Internacional de Servicios de Polígrafo (IPSC, por sus siglas en inglés de International Polygraph Service Center). Tras esas evaluaciones, siete funcionarios fueron removidos de los cagos de dirección y confianza. Ante ese escenario, Díaz pidió que cualquier prueba se realizara bajo las mismas condiciones.
Un polígrafo, conocido popularmente como “detector de mentiras”, es un instrumento que registra cambios fisiológicos como la presión arterial, el ritmo cardíaco y la respiración mientras una persona responde preguntas. Se utiliza en procesos de investigación y selección de personal. Sin embargo, sus resultados no constituyen una prueba científica concluyente ni tienen valor probatorio en los tribunales costarricenses.
En este contexto, Díaz se opuso a someterse a una prueba de polígrafo aplicada por una empresa privada. “Para que manipulen una prueba y que posteriormente salga yo cuestionado”, manifestó el fiscal. Además, indicó que está dispuesto a realizarse la evaluación si las condiciones son iguales para todos. No obstante, dejó claro que no lo haría si una empresa privada aplica la prueba.
Al responder al diputado del PPSO, Fernando Obaldía, Díaz afirmó: “No tengo nada que ocultar. ¿Usted cree que a mí no me han investigado las cuentas? ¿Usted cree que no me han hecho seguimientos de qué hago y qué no hago? No tengo ningún temor ni nada que ocultar”.
Gobiernos y cuerpos policiales de distintos países han utilizado pruebas de polígrafo como mecanismo de control interno y verificación de confianza. Sin embargo, expertos mantienen un debate sobre su efectividad y confiabilidad. Por esa razón, los resultados suelen utilizarse como una herramienta complementaria y no como una prueba definitiva.








