León XIV enfrenta su primer gran reto de salud
Fue operado en Roma para extirparle el lóbulo inferior del pulmón derecho
El papa León XIV recibió un diagnóstico de cáncer de pulmón tras someterse a una cirugía este martes 13 de octubre en Roma, Italia. Durante la intervención, los médicos le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho. La operación duró aproximadamente 90 minutos y, según el Vaticano, concluyó sin complicaciones.
El procedimiento tuvo lugar en el Policlínico Universitario Agostino Gemelli, un hospital que ha atendido a varios pontífices. Los médicos buscaban retirar una lesión que detectaron durante exámenes médicos de rutina. Los análisis confirmaron un adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer que se origina en las células glandulares del tejido pulmonar.
Dos días antes de la operación, León XIV anunció que los médicos habían encontrado un nódulo en uno de sus pulmones. En ese momento, explicó que la lesión estaba localizada y que la detectaron en una etapa temprana. Por recomendación médica, decidió someterse a una cirugía para extirparla.
León XIV tiene 71 años y asumió el pontificado en mayo de 2025, tras la muerte del papa Francisco. Su nombre de nacimiento es Robert Francis Prevost y es el primer pontífice originario de Estados Unidos. Antes de su elección, desarrolló buena parte de su trayectoria religiosa en Perú, donde trabajó como misionero y ocupó distintos cargos dentro de la Iglesia católica.

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Tras la intervención, el Vaticano informó que el papa despertó con normalidad y regresó a su habitación en el hospital. Además, una fuente de la Santa Sede indicó que había solicitado la cena después de la operación. Aunque estos datos apuntan a una evolución inicial favorable, todavía no permiten establecer el alcance de la enfermedad.
Por ahora, los médicos realizan pruebas adicionales para determinar si el cáncer se extendió a otras partes del cuerpo. Los resultados serán clave para definir si el pontífice necesita tratamientos complementarios. El Vaticano prevé que permanezca hospitalizado alrededor de una semana y confirmó la suspensión de sus actividades públicas hasta el 20 de octubre.
Mientras continúa la recuperación, la Santa Sede mantendrá sus operaciones habituales. Los asuntos que requieran la firma o autorización directa del papa podrían quedar pendientes durante su ausencia. La atención también se centra en su agenda internacional, que incluye una gira por Sudamérica prevista para noviembre. Su evolución médica determinará si podrá cumplir con esos compromisos.





