Ortega elimina elecciones y enfrenta críticas
El anuncio de Daniel Ortega provocó una ola de condenas internacionales y aumentó la incertidumbre en Nicaragua
Durante el 47.º aniversario de la Revolución Sandinista, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció que en el país “no volverá a haber elecciones”. Con esa frase dejó claro que quiere seguir en el poder. La medida aún no es ley. Aun así, dijo que trabajará con la Asamblea Nacional. Ese órgano está en manos del Frente Sandinista. Busca aprobar cambios para impedir el regreso de la oposición. El oficialismo tiene los votos para hacerlo.
Ortega defendió la decisión. Dijo que no permitirá el regreso de partidos opositores con apoyo extranjero. También los llamó “golpistas” y “vendepatrias”. Nicaragua tenía elecciones previstas para noviembre de 2027. Sin embargo, una reforma amplió el mandato presidencial de cinco a seis años. Ese cambio también dio más poder a Ortega y a la copresidenta Rosario Murillo.
La primera reacción llegó desde Estados Unidos. El secretario de Estado, Marco Rubio, dijo que las palabras de Ortega muestran el carácter autoritario de su gobierno. También pidió más presión contra el régimen. Según Washington, el anuncio pone fin a la opción de unas elecciones libres. Horas después, Costa Rica también rechazó las declaraciones. El Gobierno mostró su preocupación. Además, recordó que las elecciones libres son la base de la democracia. También pidió respeto para los derechos políticos y las libertades de la población.
Managua respondió poco después. El Gobierno de Nicaragua rechazó el pronunciamiento de Costa Rica. También dijo que ese país “no es nadie para dar lecciones”. Además, afirmó que Nicaragua “no es una provincia de Costa Rica”. Sostuvo que solo los nicaragüenses pueden decidir sobre su sistema político. También acusó al Gobierno costarricense de injerencia.

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El anuncio provocó nuevas críticas. La oposición lo rechazó. También lo hicieron grupos de derechos humanos y expertos. Todos creen que Nicaragua ya votaba sin garantías. Ahora dicen que ni siquiera queda la opción de un cambio por las urnas. También advierten que el país se acerca a un sistema de partido único. Recuerdan el arresto de opositores. También el cierre de medios. Además, la cancelación de grupos civiles. A eso se suman las reformas que dieron más poder al Gobierno.
Muchos nicaragüenses expresaron preocupación. Sobre todo quienes viven en el exilio. También quienes usan redes sociales. Algunos creen que este anuncio marca el fin de la democracia. Otros dicen que ya no ven una salida por medio del voto. Dentro de Nicaragua predomina la cautela. Grupos internacionales aseguran que las protestas contra el Gobierno suelen enfrentar fuertes represalias.







