La Gerencia de Pensiones de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) presentó un paquete de 20 propuestas con el objetivo de fortalecer la sostenibilidad del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), en medio de crecientes presiones financieras sobre el sistema.
El planteamiento incluye 10 medidas cuantificables, 5 estructurales y 5 administrativas. Entre las principales acciones destaca el aumento del requisito de cotización de 300 a 360 cuotas para acceder a una pensión, así como la redistribución de parte de las cuotas patronales que actualmente se destinan a otras instituciones hacia el fondo del IVM.

Asimismo, se propone modificar el porcentaje del salario que recibe una persona al pensionarse, considerando la suma del IVM y el Régimen Obligatorio de Pensiones (ROP). También se contemplan ajustes en las condiciones para la pensión anticipada, junto con medidas de compensación dirigidas a mujeres.
La institución aclaró que no se plantea aumentar la edad de retiro ni crear nuevos impuestos. Sin embargo, sindicatos reaccionaron con críticas y aseguran que las propuestas trasladan el peso de la situación financiera a la clase trabajadora.
Otra de las iniciativas incluye la aplicación de una contribución solidaria a las pensiones más altas, de manera que quienes reciben mayores montos aporten más al sostenimiento del sistema.



