El consumo de cannabis en Costa Rica registró un aumento del 2,2% en los últimos siete años, de acuerdo con una investigación de la Carrera de Ciencias Policiales de la Universidad Estatal a Distancia.
El estudio, titulado “Desafíos de la legalización del cannabis con fines recreativos Proyecto de Ley Expediente 23.383”, analiza el comportamiento del consumo entre 2015 y 2022, así como el contexto del debate sobre su regulación en el país.
Proyecto de ley busca regular uso recreativo
La iniciativa “Ley de control y regulación del cannabis para uso recreativo”, presentada en 2022 por el Gobierno, propone regular el cultivo, producción y consumo de cannabis psicoactivo en adultos, bajo controles estatales orientados a reducir el mercado ilegal.
El proyecto ha generado debate en la Asamblea Legislativa de Costa Rica, con cuestionamientos sobre su viabilidad y constitucionalidad.

Consumo crece pese a prohibición
Según la investigación, el 19,9% de la población ha consumido cannabis alguna vez en la vida, mientras que el 4,4% lo hizo en el último mes, lo que evidencia un crecimiento sostenido.
El informe también señala que, pese a las políticas prohibicionistas, el acceso a esta sustancia continúa en aumento.
Decomisos se concentran en consumidores
Uno de los hallazgos relevantes es que el 73,7% de los decomisos de marihuana corresponde a cantidades de entre 0,01 y 1 gramo, asociadas al consumo personal.
Esto sugiere que la acción policial se enfoca principalmente en personas consumidoras y no en grandes redes de tráfico.
El investigador Roberto Salas Sánchez indicó que la criminalización impacta sobre todo a consumidores, mientras el mercado ilegal se mantiene activo.

Debate sobre regulación y salud pública
La encargada de la carrera, Karen Jiménez Morales, destacó la necesidad de un debate nacional informado, basado en evidencia científica y en experiencias internacionales.
Según el análisis, la regulación no necesariamente reduce la violencia, pero podría generar ingresos para el Estado y fortalecer áreas como la salud pública, la prevención de adicciones y la seguridad.
Además, permitiría un mayor control sobre la calidad del producto, reduciendo riesgos asociados a sustancias adulteradas.
Otros datos relevantes del estudio
- En 2023, ONG autorizadas por el Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia atendieron a 2.705 personas por consumo problemático; solo el 9,6% estaba relacionado con cannabis, frente al 45% por alcohol.
- El sistema de emergencias 911 reportó más de 2.000 llamadas mensuales vinculadas a incidentes por drogas (74 diarias en promedio).
- La encuesta nacional en secundaria (2021) registró una incidencia anual de consumo de cannabis del 2,9%, con mayor prevalencia en hombres y estudiantes de niveles superiores.
- El 74,9% de la población rechaza el uso recreativo, aunque hay mayor aceptación en usos médicos (64,3%) y científicos (61,1%).

Llamado a un debate informado
El estudio concluye que el consumo de cannabis es una realidad en crecimiento en Costa Rica y que las políticas actuales no han logrado frenar su expansión.
Ante este panorama, los investigadores recomiendan promover un debate nacional basado en evidencia, con un enfoque de salud pública, reducción de riesgos y respeto a los derechos humanos.



