Mié. Jul 17th, 2024

Un hombre paralítico ha vuelto a caminar con sólo pensar en hacerlo, gracias a unos implantes electrónicos en el cerebro, un proceso médico revolucionario que ha cambiado su vida.

Gert-Jan Oskam, un neerlandés de 40 años, quedó paralizado después de una accidente ciclístico hace 12 años.

El sistema todavía se encuentra en su etapa experimental, pero una institución benéfica en Reino Unido especializada en el tema tildó a noticia de «muy alentadora».

Los implantes electrónicos transmiten inalámbricamente sus pensamientos a las piernas y pies por medio de un segundo implante en la médula espinal.

«Me siento como un bebé, volviendo a caminar otra vez», dijo Oskam a la BBC. También es capaz de pararse y subir escaleras.

«Ha sido un largo camino, pero ahora puedo pararme y compartir una cerveza con mi amigo. Es un placer que poca gente se puede imaginar».

El camino por recorrer

El proyecto, publicado en el sitio especializado Nature, fue liderado por investigadores en Suiza.

La profesora Jocelyne Bloch de la Universidad de Lausana, quien fue la neurocirujana que realizó la delicada operación para insertar los implantes, recalcó que el sistema todavía se encontraba en una fase básica de investigación y faltaban muchos años antes de que estuviera disponible para pacientes paralizados.

Sin embargo, la doctora Bloch dijo a BBC News que el objetivo de su equipo era sacarlo del laboratorio e introducirlo en el ámbito clínico tan pronto como sea posible.

«Lo importante para nosotros no es solo contar con una prueba experimental sino, con el tiempo, darle mayor acceso a más personas con lesiones de la médula espinal que siempre han escuchado de los doctores que tendrán que acostumbrarse al hecho que nunca jamás volverán a moverse».

Harvey Sihota es el director ejecutivo de la institución benéfica británica Spinal Research, que no estuvo involucrada en la investigación. Expresó que, aunque falta mucho para que la tecnología esté disponible al público en general, el avance es «muy alentador».

«Mientras hay mucho que mejorar con estas tecnologías, es otro emocionante paso más en la hoja de ruta de la neurotecnología y su papel en la recuperación de función e independencia de nuestra comunidad con lesiones de médula espinal».