Enfermarse en Paraguay puede costarlo todo

La escasez de insumos y los altos costos obligan a miles de familias paraguayas a endeudarse para recibir atención médica
La crisis del sistema de salud pública en Paraguay volvió a captar la atención internacional. La BBC expuso las dificultades que enfrentan miles de familias para acceder a atención médica. El reportaje también recordó el caso del arquero de la selección paraguaya, Orlando Gill. Su familia tuvo que vender pertenencias para pagar la atención de su hijo recién nacido. El caso reavivó el debate sobre el estado del sistema sanitario.
La investigación presenta el testimonio de Daniela Benítez, una artesana de 62 años. Durante la hospitalización de su hija, María del Pilar, tuvo que recorrer distintos comercios. Buscaba un respirador, una cánula, algodón y otros insumos que el hospital no tenía. La familia gastó más de US$800 en esos materiales. Como no contaban con el dinero, organizaron rifas y colectas. Después de permanecer un año internada, la joven falleció.
Los datos citados por la BBC muestran que Paraguay destina cerca del 4,1 % de su producto interno bruto (PIB) a la salud pública. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) recomienda invertir al menos un 6 %. Además, casi el 70 % de la población no tiene seguro médico. En las zonas rurales, esa cifra supera el 82 %. Esto aumenta la presión sobre los hospitales públicos.
Especialistas describen un sistema de salud fragmentado. Los hospitales enfrentan constantes faltantes de medicamentos, equipos y personal. Organizaciones médicas consideran que se trata de un problema estructural. En cambio, el Ministerio de Salud sostiene que muchas situaciones son casos puntuales. Las autoridades aseguran que trabajan para fortalecer la atención fuera de Asunción.

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El presidente Santiago Peña reconoció que la salud pública sigue siendo la principal deuda de su gobierno. La administración anunció inversiones por más de US$500 millones. Los recursos se destinarán a hospitales, ambulancias y equipamiento médico. Sin embargo, los sindicatos afirman que esos cambios todavía no se reflejan en la atención ni en las condiciones laborales del personal de salud.
La falta de recursos obliga a muchas familias a buscar ayuda por su cuenta. Algunas organizan “polladas”, rifas o sorteos. Otras venden sus pertenencias para pagar tratamientos médicos. Daniela Benítez contó que amigos y vecinos donaron cadenas de oro para ayudar a cubrir las deudas. Los especialistas advierten que cualquier enfermedad grave puede llevar a una familia al endeudamiento o a la pobreza.
El caso volvió a abrir el debate sobre el financiamiento del sistema de salud paraguayo. También puso sobre la mesa la necesidad de garantizar medicamentos, equipos y atención oportuna. Mientras eso no ocurra, miles de pacientes seguirán dependiendo de la solidaridad de familiares, vecinos y comunidades para costear tratamientos que deberían estar cubiertos por el sistema público.






