14 de setiembre provoca choque entre diputados
Restricciones, retenes y choques políticos en Cartago fue tema principal del Plenario Legislativo extraordinario
El 14 de setiembre dejó de ser únicamente la víspera de la celebración de la Independencia y se convirtió en uno de los principales temas de discusión política en la Asamblea Legislativa. Las restricciones de ingreso a la Plaza Mayor de Cartago, los controles policiales y el enfrentamiento entre ciudadanos críticos del Gobierno y simpatizantes de la administración de Laura Fernández llegaron al plenario. Diputados de oposición cuestionaron la actuación de la Fuerza Pública y del Poder Ejecutivo, mientras legisladores de Pueblo Soberano defendieron los controles y rechazaron que el Gobierno tenga temor a sus detractores.
Desde la oposición, Janice Sandí Morales lanzó una de las intervenciones más fuertes. Afirmó que hubo “dos tipos de costarricenses” aquella noche. Se refirió a quienes llegaron en buses y pudieron ingresar a la actividad oficial, así como a quienes fueron sometidos a controles y no pudieron entrar. Sandí cuestionó, además, la actuación del ministro Rodrigo Chaves, luego del intercambio que sostuvo con un ciudadano que le preguntó por qué se solicitaba la cédula para ingresar. Según quedó registrado en video, Chaves respondió con expresiones como “cremita de rosas” y “lero, lero”, mientras hacía gestos al ciudadano. La diputada calificó el comportamiento como una falta de respeto y sostuvo que el ministro debería renunciar.
Wilson Jiménez Cordero, de Pueblo Soberano, respondió directamente a Sandí y rechazó que se presentara a quienes llegaron desde otras zonas del país como ciudadanos ajenos a la celebración cartaginesa. Su argumento fue tajante: “Aquí no hay costarricenses de primera ni de segunda”. Defendió que las personas de las zonas rurales y de otras provincias también tienen derecho a participar en las celebraciones de la Independencia. También calificó de inaceptable tratar de manera distinta a quienes piensan diferente. En esa misma línea, Álvaro Ramírez Bogantes sostuvo que los costarricenses tienen derecho a expresarse en democracia. Sin embargo, coincidió con la oposición en cuestionar lo ocurrido en Cartago y calificó el episodio como una situación grave que no debería pasar inadvertida para el Congreso.
La discusión subió de tono con Abril Gordienko López, quien acusó directamente al Poder Ejecutivo de haber discriminado entre ciudadanos. La diputada sostuvo que algunas personas enfrentaron controles, identificación y requisas, mientras otros grupos llegaron en buses y recibieron alimentación. Su planteamiento central fue que la celebración de la Independencia pertenece a todos los costarricenses y no únicamente a quienes respaldan al Gobierno. Gordienko también cuestionó el despliegue policial utilizado para controlar el ingreso y la diferencia en el trato hacia los asistentes. Edgardo Araya Sibaja se sumó a la ofensiva y aseguró que hubo ciudadanos de “dos categorías”. Además, puso sobre la mesa una pregunta que quedó resonando durante el debate: “¿quién pagó esos buses y quién pagó ese arroz con pollo?”.

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También hubo intervenciones que buscaron colocar el episodio dentro de una discusión más amplia. Eder Hernández Ulloa habló de “lo bueno, lo malo y lo feo” de las fiestas patrias y recordó una experiencia personal de 2023. Según relató, entonces fue cuestionado por portar un cartel sobre libertad de expresión y división de poderes. Su mensaje fue que ningún ciudadano debería sentirse vulnerado por manifestarse. También advirtió sobre el uso de la Fuerza Pública frente a quienes piensan distinto. Karen Alfaro Jiménez, por su parte, pidió bajar la temperatura del debate. Defendió una idea central: gobernar en democracia implica hacerlo tanto para quienes aplauden como para quienes reclaman. Su llamado fue al diálogo, al respeto y a escuchar las críticas sin interpretarlas automáticamente como una amenaza.
Desde Pueblo Soberano, José Miguel Villalobos Umaña respondió que el Gobierno no le tiene miedo al pueblo y recordó el resultado electoral para sostener que la administración de Laura Fernández recibió respaldo mayoritario. Rechazó que las medidas tomadas en Cartago demostraran temor ante la ciudadanía. También afirmó que las protestas contra el Gobierno son una expresión legítima, aunque cuestionó algunas de sus formas. Ana Ruth Esquivel Medrano defendió especialmente a los pescadores y ciudadanos de las zonas costeras que viajaron a Cartago. Esto ocurrió después de que en el plenario se cuestionara la presencia de personas trasladadas en buses. Su mensaje fue que “los pescadores también hacen patria” y que no deben ser tratados como ciudadanos ignorantes por haber participado en la actividad. Además, respaldó la posibilidad de que la Asamblea Legislativa sesione en Puntarenas y de cara a la población.
Finalmente, Claudia Dobles cuestionó los argumentos oficialistas y sostuvo que el hecho de que se hayan aplicado controles similares en administraciones anteriores no convierte automáticamente esas prácticas en aceptables. También rechazó la idea de que una mayoría electoral represente a toda la población y defendió el derecho de quienes critican al Gobierno a manifestarse. Sobre el episodio protagonizado por Rodrigo Chaves, pidió a la presidenta Laura Fernández tomar cartas en el asunto y cuestionó la respuesta ofrecida al ciudadano. Así, el debate por lo ocurrido el 14 de setiembre terminó enfrentando dos posiciones en el plenario. Una defendió los controles como medidas de seguridad para garantizar el desarrollo de la actividad. La otra denunció restricciones al derecho de manifestación y cuestionó el trato recibido por ciudadanos críticos del Gobierno.




