CACCO y CECOT: las diferencias que no todos ven
Costa Rica estrenó su centro de máxima contención inspirado en el modelo salvadoreño, pero existen muchas diferencias
Costa Rica cuenta con una cárcel de máxima contención inspirada en el modelo del presidente salvadoreño Nayib Bukele. Sin embargo, el Centro de Alta Contención y Crimen Organizado (CACCO) no es una réplica exacta del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT). La presidente Laura Fernández inauguró el centro costarricense el 14 de octubre de 2026. Su capacidad es de 5.100 personas privadas de libertad, mientras que la prisión salvadoreña puede albergar hasta 40.000. Esto significa que el CECOT tiene casi ocho veces la capacidad del CACCO. Ambos responden a estrategias de seguridad desarrolladas en contextos criminales y jurídicos diferentes.
En materia de infraestructura, el CACCO cuenta con cinco módulos, cada uno con capacidad para 1.020 internos. Según la información divulgada, uno de ellos dispone de celdas diseñadas para alojar a 60 personas, con camarotes de tres niveles. Si todos los módulos mantienen esa distribución, el complejo tendría aproximadamente 85 celdas. No obstante, esta cifra es un cálculo y no un dato oficial confirmado. Por su parte, el CECOT dispone de ocho módulos y 256 celdas, según reportes periodísticos que contabilizan 32 por módulo. Sus instalaciones incluyen literas metálicas, sanitarios y espacios para el aseo. Además, la capacidad anunciada de 40.000 personas no debe confundirse con la cantidad de internos que alberga en un momento determinado.
La ubicación también marca diferencias importantes. El CACCO se construyó dentro del complejo penitenciario La Reforma, en San Rafael de Alajuela, a unos 25 kilómetros de San José. El proyecto ocupa un terreno de 90.846 metros cuadrados y cuenta con 31.048 metros cuadrados de construcción. Estar dentro de un complejo penitenciario existente podría facilitar la coordinación del personal y los traslados. Sin embargo, también concentra las operaciones de seguridad en una zona que ya alberga otros centros penales. En cambio, el CECOT está situado en Tecoluca, departamento de San Vicente, El Salvador, lejos de los principales centros urbanos. Esta ubicación permite establecer amplios perímetros de seguridad, aunque aumenta la distancia respecto de los servicios y las comunidades urbanas.
El CACCO tuvo un costo contractual de ₡16.775 millones (US$33,1 millones), aunque el Ministerio de Justicia estimó la inversión total en US$34,5 millones. Las obras comenzaron en enero de 2026 y la cárcel se inauguró el 14 de octubre, pese a que el plazo inicial de 195 días vencía en julio. En El Salvador, el CECOT se construyó en unos siete meses. Su costo no está claramente establecido: Nayib Bukele mencionó al menos US$115 millones, mientras que una investigación periodística estimó cerca de US$135 millones. Las cifras podrían incluir distintos conceptos.

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¿Quiénes fueron los primeros en ingresar? En El Salvador, las autoridades trasladaron al CECOT a los primeros 2.000 presuntos integrantes de las pandillas MS-13 y Barrio 18 el 24 de febrero de 2023. En Costa Rica, la presidente Laura Fernández anunció que el primer interno trasladado al CACCO sería uno de los sospechosos del asesinato del oficial de la Fuerza Pública Gerson Rosales. El homicidio ocurrió el 13 de mayo de 2026 en Batán de Matina, Limón. El ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar, también confirmó esta decisión. Por el caso hay tres hombres en prisión preventiva, de apellidos Menocal, Mora y Vílchez. El sospechoso señalado para el traslado no ha sido condenado por este homicidio. Los primeros movimientos de reclusos al CACCO están previstos para finales de octubre de 2026.
Las visitas y las comunicaciones con el exterior constituyen otra diferencia relevante. En el CACCO, el reglamento del régimen de alta contención contempla una visita sociofamiliar al mes, de hasta una hora, con una persona adulta autorizada por jornada. También permite visitas íntimas cada dos meses, por un máximo de dos horas, sujetas a los requisitos establecidos. Las llamadas telefónicas ordinarias están limitadas a diez minutos una vez por semana. En condiciones ordinarias, los menores de edad no pueden ingresar como visitantes. Por ello, el contacto con sus hijos se realiza mediante videollamadas, con excepciones específicas sujetas a valoración y autorización. En el CECOT, los reportes periodísticos describen un régimen más restrictivo, sin visitas familiares ordinarias ni llamadas telefónicas habituales. Aunque ambos modelos limitan las comunicaciones, sus reglas no son idénticas.
El Gobierno costarricense sostiene que el CACCO permitirá separar a los internos de mayor riesgo, dificultar las comunicaciones entre integrantes de organizaciones criminales y reducir el hacinamiento penitenciario. El Ministerio de Justicia ha señalado que, cuando el centro alcance su capacidad máxima, podría contribuir a disminuir ese indicador del 59 % al 15 %. Sin embargo, se trata de una proyección oficial, no de un resultado comprobado. Mantener una infraestructura de esta magnitud requiere recursos constantes, personal especializado y controles eficaces. También existe el desafío de evitar que las redes criminales continúen operando desde prisión. Además, el aislamiento prolongado plantea interrogantes sobre la rehabilitación y la reinserción social de las personas privadas de libertad.
En El Salvador, el Gobierno defiende el CECOT como parte de su ofensiva contra las pandillas. Por su parte, organizaciones de derechos humanos han denunciado abusos y posibles vulneraciones del debido proceso en el marco de la política de seguridad. En Costa Rica, la Sala Constitucional mantiene en estudio cuestionamientos sobre algunas disposiciones del régimen de alta contención. Por eso, el desempeño del CACCO no dependerá únicamente de su capacidad o sus controles. También será necesario evaluar su impacto en la seguridad pública, la legalidad de los traslados y el respeto de los derechos fundamentales. La comparación entre ambos centros permitirá analizar si las restricciones penitenciarias producen resultados sostenibles sin dejar de lado las garantías legales.





