Fe y esperanza tras los muros de la cárcel
El nuncio apostólico Mark Gerard Miles visitó el CAI Vilma Curling Rivera para compartir un mensaje espiritual
La fe también encontró espacio tras los muros de la cárcel de mujeres. Monseñor Mark Gerard Miles, nuncio apostólico en Costa Rica y representante diplomático de la Santa Sede, realizó una visita pastoral al Centro de Atención Institucional (CAI) Vilma Curling Rivera, donde compartió un mensaje de esperanza y acompañamiento espiritual con las mujeres privadas de libertad y el personal penitenciario.
Durante el recorrido, el religioso visitó el Módulo Materno Infantil, los talleres y distintas áreas operativas del centro. La actividad le permitió conocer algunos de los espacios donde las internas desarrollan su vida cotidiana y reciben atención durante su permanencia en prisión.
Este tipo de encuentros pastorales busca ofrecer acompañamiento espiritual a quienes atraviesan una etapa compleja de sus vidas. En un centro penitenciario, la atención religiosa puede representar un espacio de reflexión, fortalecimiento de la esperanza y búsqueda de sentido, sin sustituir los servicios profesionales de atención psicológica, social o educativa.
La visita también contempló al personal penitenciario, que participa diariamente en las labores de custodia y atención, así como en el funcionamiento del centro. El mensaje de fe y esperanza estuvo dirigido tanto a las mujeres privadas de libertad como a quienes trabajan en el establecimiento.

Lea también Costa Rica se prepara para pagar más por combustibles
El encuentro se enmarca en un desafío más amplio: la reinserción social. Cumplir una condena no elimina la necesidad de preparar a las personas para su eventual regreso a la comunidad. La formación, el apoyo familiar, las oportunidades laborales y el acompañamiento personal son elementos que pueden contribuir a ese proceso.
En el CAI Vilma Curling Rivera también se desarrollan iniciativas orientadas a ese objetivo. En septiembre de 2026, el Ministerio de Justicia y Paz informó sobre un taller de crianza positiva para madres del Módulo Materno Infantil, impartido con el apoyo del Patronato Nacional de la Infancia. Además, en octubre comunicó que cinco mujeres comenzaron a trabajar fuera del centro penitenciario mediante el programa Cero Ocio. Estas acciones reflejan distintas formas de fortalecer habilidades y generar oportunidades para la población penitenciaria.
La visita de monseñor Miles pone de relieve la importancia del acompañamiento humano y espiritual en los centros penitenciarios. Aunque la atención religiosa no garantiza por sí sola la reinserción, puede formar parte de un abordaje integral que favorezca la reflexión, el respeto a la dignidad humana y la preparación para una nueva etapa de vida.







