Laura despide a ministra y frena el Transpacífico
La decisión pone en pausa la apertura comercial y abre dudas sobre el futuro de los productores nacionales
La presidenta Laura Fernández anunció que Costa Rica no firmará el Tratado Transpacífico y ordenó archivar el proceso de adhesión. También anunció la destitución de Indiana Trejos como ministra de Comercio Exterior (COMEX). La mandataria justificó ambas medidas por sus dudas sobre la transparencia de las negociaciones y el posible impacto del acuerdo en los productores nacionales.
El Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP) busca integrar a sus miembros en un bloque comercial de cerca de 600 millones de consumidores. Costa Rica solicitó su adhesión en 2022 y recibió la invitación para iniciar el proceso en noviembre de 2024. En mayo de 2026, las partes anunciaron que las negociaciones habían concluido sustancialmente. Sin embargo, aún estaban pendientes la elaboración y la revisión legal del protocolo de adhesión.
Fernández sostiene que el país no debe avanzar sin conocer las condiciones negociadas y sus posibles consecuencias. Según su declaración, había instruido a Trejos para compartir el acuerdo con los sectores involucrados. Sin embargo, considera que estos no recibieron la documentación completa. La presidenta anunció que COMEX deberá mantener el diálogo con productores y otras organizaciones. Para ello, contará con el apoyo de las autoridades agropecuarias y económicas.
La decisión contrasta con la posición que Trejos defendió públicamente en octubre. La ministra aseguró que las negociaciones habían concluido en mayo y que el proceso incluyó reuniones con distintos sectores productivos. También explicó que el texto definitivo del protocolo se conocería después de la firma. Según indicó, ese procedimiento responde a la práctica habitual en este tipo de negociaciones. Las diferencias entre ambas posiciones generan interrogantes sobre la transparencia del proceso y el rumbo comercial del Gobierno.El Gobierno apuesta por apoyar al agro nacional mientras ordena revisar el rumbo comercial del país y deja en suspenso el ingreso a un mercado de 600 millones.

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Una de las principales preocupaciones se centra en el posible impacto del acuerdo sobre la agricultura y la ganadería. Los productores nacionales temen la competencia de mercancías procedentes de economías con sectores agropecuarios consolidados. Entre las actividades que podrían verse afectadas están la producción de leche, la ganadería y el cultivo de frutas y hortalizas. La preocupación alcanza especialmente a las pequeñas y medianas fincas. No obstante, las consecuencias dependerían de las condiciones comerciales aplicables a cada producto.
Como alternativa, Fernández anunció una agenda de apoyo a los productores agropecuarios, tanto exportadores como aquellos que abastecen el mercado nacional. Entre las medidas destacó el fortalecimiento del Programa de Abastecimiento Institucional (PAI). La iniciativa busca ampliar las compras de las instituciones públicas a agricultores y ganaderos. También prometió impulsar la comercialización de sus productos y combatir el contrabando y el comercio ilícito. Sin embargo, no detalló los plazos ni los recursos presupuestarios para ejecutar estas acciones.
La decisión cambia el rumbo de la incorporación de Costa Rica al CPTPP y plantea dudas sobre sus futuras relaciones comerciales con los países miembros. También queda pendiente conocer los detalles formales del cierre del proceso. Otro punto por definir son las medidas que sustituirán las oportunidades comerciales previstas. Por ahora, la Presidencia sostiene que priorizará la transparencia y la protección de los productores nacionales antes de asumir nuevos compromisos comerciales.






