La capitana de la selección nacional de fútbol femenino de Costa Rica, Katherine Alvarado, ha expresado su emoción y motivación ante la participación de su equipo en la máxima fiesta del fútbol femenino.

En sus declaraciones, Alvarado destacó la importancia de representar a su país en el torneo y la responsabilidad que conlleva enfrentar a equipos de alto nivel.

«Estamos muy emocionadas de estar acá. Sabemos que será un partido bonito donde queremos disfrutar de lo que es estar en este Mundial«, afirmó la capitana, quien evidenció la actitud positiva y la determinación del equipo costarricense.

Alvarado también resaltó la unión y fortaleza del camerino y señaló que el equipo está más unido que nunca y que han superado diversos desafíos en el proceso previo al torneo, previo al encuentro debut ante España (viernes 1:30 a. m.).

«El camerino está fuerte, más unido que nunca sin olvidar todo lo que hemos pasado atrás; que ha sido un proceso bastante bueno para nosotras. Hemos crecido y el camerino solo piensa en representar muy bien a Costa Rica», declaró la líder del equipo.

La capitana no solo mira hacia el futuro con entusiasmo, sino que también tiene gratos recuerdos de su pasado en el fútbol español.

«Tengo buenos recuerdos de mi época en el Espanyol. Fueron dos años de mucho provecho, donde pude competir contra grandes equipos y fue una etapa de mucho crecimiento personal y profesional para mí», compartió Alvarado, destacando la experiencia que adquirió en el extranjero.

Además, la jugadora no pudo evitar rememorar el Mundial Femenino del 2015, un hito histórico para el fútbol costarricense.

«Del Mundial del 2015 recuerdo todo, cuando Raquel anotó, cómo celebramos y teníamos mucha ilusión por nuestro primer Mundial mayor y estábamos muy felices de poder puntuar», recordó Alvarado con nostalgia.

Con estas declaraciones llenas de pasión y determinación, la selección femenina de Costa Rica se prepara para enfrentar su debut en la Copa Mundial Australia-Nueva Zelanda 2023, con la mirada puesta en dejar en alto el nombre de su país y competir con valentía ante los equipos más fuertes del mundo del fútbol femenino.