No todo cambio de humor es bipolaridad
Usar términos psiquiátricos como bromas puede afectar la autoestima y dificultar que personas busquen ayuda profesional
¿Alguna vez ha escuchado a alguien decir que una persona es “bipolar” porque cambió de humor? ¿O que tiene TOC porque mantiene sus pertenencias ordenadas? Estas expresiones son habituales en conversaciones, memes y redes sociales. Sin embargo, especialistas en salud mental advierten que utilizarlas a la ligera puede reforzar prejuicios y afectar a quienes viven con un diagnóstico.
Profesionales de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) hacen un llamado a dejar de utilizar términos psiquiátricos para describir el carácter, las emociones o las conductas cotidianas. Recuerdan que detrás de cada diagnóstico hay una persona. Convertir una condición de salud en motivo de burla o insulto puede fomentar la discriminación y el rechazo social.
Expresiones como “ser bipolar” suelen utilizarse para describir a alguien que cambia de opinión o tiene dificultades para manejar sus emociones. Sin embargo, el trastorno bipolar es una condición de salud mental que puede provocar alteraciones importantes del estado de ánimo. También puede afectar el funcionamiento de una persona. Por otra parte, mantener un espacio ordenado no significa, por sí solo, que alguien tenga un trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).
Las redes sociales también contribuyen a normalizar estas etiquetas. Memes, retos virales y videos cortos incorporan términos clínicos a situaciones cotidianas. Un ejemplo es decir “hoy estoy en modo TOC” por querer limpiar o acomodar un escritorio. Según los especialistas, esta tendencia puede llevar a algunas personas a identificarse con síntomas que encuentran en internet. Incluso pueden buscar confirmar por su cuenta un diagnóstico que requiere una valoración profesional.

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El impacto va más allá del lenguaje. La enfermera especialista en salud mental Ana Rodríguez advirtió que expresiones como “está loca”, “es psicópata” o “es esquizofrénico” pueden utilizarse para desacreditar a alguien durante un conflicto. Para quienes tienen un diagnóstico, estas burlas pueden afectar la autoestima, generar sentimientos de exclusión y reforzar una imagen negativa de sí mismos. Además, el temor a ser juzgados puede convertirse en una barrera para acudir a los servicios de psicología, psiquiatría u otros espacios de atención.
Las cifras de la CCSS reflejan la importancia de abordar la salud mental con seriedad. Durante 2025, los servicios de consulta externa registraron 884.000 atenciones por trastornos mentales y del comportamiento. En ese mismo periodo, los servicios de emergencias contabilizaron 141.989 atenciones y los hospitales reportaron 5.534 egresos por estas causas. La ansiedad destacó entre los principales motivos de consulta, con 301.057 atenciones externas. Además, representó el 44,5 % de las atenciones de emergencia relacionadas con trastornos mentales. Entre enero y agosto de 2026, el promedio mensual de consultas externas aumentó un 4,8 % respecto al año anterior. Las atenciones en emergencias crecieron un 7,5 %.
Ante este panorama, los especialistas recomiendan describir las emociones y las conductas sin recurrir a diagnósticos. En lugar de decir “estás bipolar”, se puede señalar que se ha notado un cambio de humor. Asimismo, en vez de afirmar que alguien tiene TOC porque organiza sus pertenencias, es preferible describir su comportamiento. El mensaje de la CCSS es claro: un diagnóstico no define a una persona. Escuchar sin juzgar, hablar con respeto y promover la búsqueda de ayuda profesional son pasos importantes para reducir el estigma.





