¿La vivienda mejoró o empeoró en Costa Rica?
Más casas y bonos marcan una mejora, aunque persisten retos en calidad y mantenimiento
El sector vivienda muestra algunas señales de mejora entre 2025 y 2026, principalmente por el aumento en la construcción y una mayor cantidad de bonos otorgados. Sin embargo, estos avances también presentan desafíos relacionados con el tamaño de las viviendas, su mantenimiento y las condiciones para acceder a una casa propia.
Según Minor Rodríguez Rojas, director general de Gestionando Hábitat, durante 2025 se construyeron 26.000 unidades habitacionales, la cifra más alta de los últimos 13 años. También destacó un aumento en la cantidad de bonos de vivienda, con alrededor de 10.500 otorgados durante ese periodo.
El aumento en la construcción representa una de las principales mejoras señaladas en el balance. Además, Rodríguez explicó que las tasas de interés se mantuvieron estables, una condición que favoreció al sector y permitió mantener condiciones más estables para quienes buscan financiamiento.
Otro cambio está relacionado con el tipo de vivienda que se está construyendo. Rodríguez señaló que existe una mayor cantidad de casas pequeñas, con tamaños de entre 40 y 70 metros cuadrados. Una parte importante corresponde a viviendas de interés social, aunque también se observan construcciones de menor tamaño en zonas costeras.

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El informe de Balance y Tendencias del Sector Vivienda del 2025, muestra que la cantidad de viviendas no es el único aspecto que debe analizarse. También persisten problemas relacionados con ampliaciones que pueden generar dificultades técnicas y con viviendas que se deterioran con el paso del tiempo. Por eso, se plantea revisar la posibilidad de un segundo bono para reparar o mejorar algunas de estas casas.
En ese sentido, el panorama de 2025 a 2026 no puede resumirse únicamente en que se construyeron más viviendas. La posibilidad de acceder a una casa que se mantenga en buenas condiciones también forma parte del reto. El informe plantea revisar el estado de las viviendas entregadas y determinar si requieren nuevas intervenciones.
Así, entre las principales mejoras del periodo destacan una mayor cantidad de viviendas construidas y de bonos otorgados, además de condiciones de financiamiento más estables. El desafío sigue siendo que ese crecimiento también se traduzca en viviendas adecuadas y sostenibles para las familias que las habitan.






