Sáb. Jul 13th, 2024

San José, Costa Rica. El Fiscal General de la República, Carlos Díaz Sánchez, expuso ante la Comisión de la Mujer un alarmante aumento en los delitos sexuales dirigidos hacia mujeres en Costa Rica.

Según los datos proporcionados por el Ministerio Público, las denuncias por estos delitos se elevaron de manera significativa, pasando de 213,000 en el año 2022 a 233,000 en el año 2023.

Díaz Sánchez expresó su preocupación por la falta de recursos destinados a abordar adecuadamente estos delitos, señalando que asignar más recursos implicaría descuidar otras áreas importantes, como la lucha contra el crimen organizado. Además, resaltó la escasez de personal especializado en las fiscalías, lo que repercute en una demora considerable en los procesos judiciales, con tiempos que oscilan entre los 345 y 390 días.

Yo se los dije desde un inicio, las causas si las sumamos en total, lo que es penalización y delitos sexuales… podríamos decir que es la actividad delictiva más importante o que se está cometiendo en contra de determinadas víctimas.»

Carlo Díaz Sánchez, Fiscal General de la República

El Director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Randald Zúñiga, propuso la implementación de un registro de ofensores sexuales basado en el ADN para prevenir la reincidencia. Esta medida, según Zúñiga, estaría respaldada por un seguimiento exhaustivo por parte del OIJ, involucrando la evaluación de profesionales en psicología, psiquiatría y sociología forense para identificar a aquellos individuos con mayor riesgo de reincidencia.

Ante este panorama, las autoridades judiciales han solicitado de manera urgente mayores recursos económicos y de personal para hacer frente eficazmente a esta problemática que está afectando gravemente a las mujeres en el país.

La solicitud se fundamenta en la necesidad imperante de garantizar una respuesta eficiente y justa para las víctimas de estos delitos, así como en la importancia de implementar medidas preventivas efectivas para erradicar este tipo de violencia de género en la sociedad costarricense.