Rezago educativo marca a nueva generación a nivel internacional
Costa Rica, México y Colombia comparten un fuerte rezago en competencias básicas
El Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) 2025 confirma que Costa Rica no enfrenta sola el deterioro en los aprendizajes. La evaluación internacional muestra dificultades en competencias básicas en distintos países y una pérdida de terreno que trasciende las aulas. En Costa Rica, apenas el 30 % de los estudiantes alcanza al menos el nivel 2 en Matemáticas, frente al 65 % registrado en promedio por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En Lectura, el 53 % alcanza ese nivel, mientras que el promedio de la organización llega al 69 %.
El panorama también alcanza a México y Colombia. Mientras México registra 388 puntos, solo el 30 % de sus estudiantes llega al nivel básico en Matemáticas; Colombia obtiene 381 puntos y apenas el 29 % alcanza ese nivel. En ambos casos, al igual que en Costa Rica, son muy pocos los estudiantes que alcanzan los niveles más altos de desempeño en esta materia.
Dentro de América Latina también existen diferencias importantes. Uruguay obtuvo 405 puntos y Chile 403 en Matemáticas, por encima de Costa Rica, que registró 387. En Lectura, Chile alcanzó 436 puntos, Uruguay 423 y Costa Rica 416. En Ciencias, Uruguay obtuvo 445, Chile 442 y Costa Rica 424. Estos resultados colocan a los tres países entre los de mejor desempeño regional, aunque todavía lejos de los promedios de la OCDE en varias competencias.
Costa Rica presenta, sin embargo, una señal positiva en Ciencias. El país pasó de 411 puntos en 2022 a 424 en 2025, un aumento estadísticamente significativo. El 56 % de los estudiantes alcanzó al menos el nivel 2, frente al 74 % del promedio de la OCDE. En Matemáticas y Lectura, en cambio, no se observan avances significativos que permitan hablar de una recuperación.

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Una de las preguntas que surge al analizar estos resultados es cuánto influyen los teléfonos, las redes sociales y otros dispositivos digitales en el aprendizaje. Los datos disponibles no permiten afirmar que las redes sociales sean responsables del rezago educativo. Sí muestran una relación entre la distracción provocada por dispositivos digitales y un menor rendimiento. En PISA 2022, los estudiantes que reportaron distracciones frecuentes por estos dispositivos obtuvieron, en promedio, resultados más bajos en Matemáticas, incluso después de considerar las diferencias socioeconómicas.
Los resultados más recientes también llaman la atención sobre el uso de la tecnología dentro de los centros educativos. En Costa Rica, los estudiantes utilizan dispositivos digitales durante aproximadamente 1,4 horas diarias para actividades de aprendizaje y 1,3 horas para actividades de ocio durante la jornada escolar. Además, el 38 % señala que sus compañeros se distraen con dispositivos digitales en la mayoría o en todas las clases de Ciencias. Solo el 23 % estudia en centros donde no está permitido utilizar el teléfono celular, aunque esta proporción aumentó respecto de 2022.
El problema, por tanto, es más amplio que el uso de las redes sociales. La OCDE advierte que el deterioro de los resultados educativos comenzó en varios países antes de la pandemia y coincide con otros cambios, entre ellos la digitalización, el aumento del tiempo frente a pantallas y una menor frecuencia de lectura por placer. También influyen las condiciones socioeconómicas y factores propios de los sistemas educativos. El desafío para Costa Rica y otros países no consiste únicamente en reducir las distracciones, sino en recuperar las competencias fundamentales que los estudiantes necesitan para desenvolverse en un mundo cada vez más exigente.





